31 de octubre del 18

31/10/2018 § Deja un comentario

A finales del siglo XIX, los tratamientos con vibradores eran uno de los servicios más populares ofrecidos en los balnearios de lujo en Europa y Estados Unidos, pero ¿saben cuál es el origen de este particular y polémico objeto? Aquí les contamos parte de su curiosa historia.

El médico británico Joseph Mortimer Granville es considerado el padre del vibrador por haber inventado el primero con baterías en la década de 1880. La meta era usarlo en el consultorio médico como una herramienta terapéutica para combatir lo que en la época victoriana se conocía como histeria femenina. Previamente, el tratamiento era que los médicos acariciaran manualmente a la paciente hasta que alcanzara el orgasmo, que en el contexto de la época se le denominaba paroxismo histérico al considerar el deseo sexual femenino reprimido como una enfermedad.

La compañía estadounidense Hamilton Beach lanzó en 1902 el primer vibrador eléctrico para la venta comercial. Muchas compañías diseñaron sus propios modelos y las diversas versiones se anunciaban prominentemente como máquinas de masaje antiestrés en revistas y catálogos de costura y modas. Una página del cátalogo Sears de electrodomésticos de 1918 incluye un vibrador portátil con accesorios, anunciado como muy útil y satisfactorio para el uso casero.

La imagen y reputación de los vibradores cambió completamente a mediados del siglo XX por dos razones. La primera fue que en 1952, la Asociación Americana de Psiquiatría declaró oficialmente que la histeria femenina no era una enfermedad legítima, sino un mito anticuado. El segundo motivo fue que la popularidad del cine en general hizo que las películas pornográficas tuvieran más difusión, y varias de ellas mostraban actrices utilizando el vibrador como juguete sexual.

Los vibradores se vendían disfrazados de utensilios de terapia. Cuando salió a la luz que el tratamiento para la histeria femenina era básicamente una sesión de masturbación, ya que la enfermedad no existía, y el cine porno demostró los hechos en pantalla grande, la gente empezó a ver a los vibradores como objetos de perversión sexual. Esto hizo que los vibradores desaparecieran de las revistas femeninas, catálogos y estantes de tiendas populares, como Sears Roebuck, donde se habían vendido por casi medio siglo.

Fuente: Curiosidades

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28 de marzo del 18

28/03/2018 § Deja un comentario

La xenoglosia, término acuñado en el siglo XX por el fisiólogo francés Charles Richet, 1850-1935, es un supuesto fenómeno paranormal, que corresponde a la habilidad de poder hablar o escribir un lenguaje no familiar para un individuo. Muchos de los supuestos casos de xenoglosia han sido palabras aprendidas en algún momento de la vida del individuo y olvidadas, otros son simplemente una jerigonza; sin embargo, algunos de los muchos casos investigados no son fáciles de explicar.

Existen dos tipos de xenoglosia: Una, recitativa: la más común; el individuo dice palabras pero no entiende lo que habla, ni es capaz de conversar en este idioma. Generalmente estas palabras fueron aprendidas y olvidadas. Y dos, sensitiva o consciente: la persona puede llevar a cabo una conversación en un idioma nunca antes aprendido o conocido. En 1895, Sigmund Freud y Josef Breuer publicaron el caso de su paciente Anna O., que hablaba alemán e inglés.

En el Libro de los Hechos de los Apóstoles, perteneciente al Nuevo Testamento de la Biblia, se cuenta que en la fecha de Pentecostés los doce discípulos principales de Jesús experimentaron la llegada del Espíritu Santo quien se les apareció en forma de lenguas de fuego sobre la cabeza de cada uno, y entonces pudieron hablar en distintos idiomas. No se sabe a ciencia cierta cuántos idiomas hablaron estos doce apóstoles, pero la Biblia documenta que los judíos en la diáspora hablaban 17 idiomas diferentes.

Algunos escritores sostienen que la xenoglosia está relacionada con regresiones hacia vidas pasadas. En estas ocurren memorias de reencarnaciones pasadas, así como la adquisición de habilidades aparentemente nunca poseídas por los individuos.

La xenoglosia ha sido usada para apoyar la idea de la reencarnación, basándose en la idea de que ésta es la única forma de mantener el conocimiento de un idioma antes de nacer.

Documentación: Xenoglosia

24 de agosto del 17

24/08/2017 § Deja un comentario

Como vivimos unos tiempos en los que todos dicen mucho y parece que muy importante y son muy pocos los que se enteran, les ofrecemos información sobre un invento que puede ser interesante para todos aquellos que no les oyen. Y así ahorramos esfuerzo, ganamos tiempo y quizás todo vaya mejor, mucho mejor. Porque peor, la verdad es que…

El diccionario de la Real Academia Española define la trompetilla como: instrumento en forma de trompeta, que servía para que los sordos percibieran los sonidos, aplicándoselo al oído. 

Este tipo de instrumentos simplemente concentraba el sonido y lo dirigía al canal auditivo externo. El audífono contemporáneo incorpora el uso de tecnología electrónica sofisticada que básicamente amplifica electrónicamente la señal de sonido obtenida en un micrófono, la ecualiza a la pérdida auditiva del usuario, y la reproduce con transductores de sonido llamados receptores.

La Real Academia, en su elegante sutileza, no sabemos si cuando dice sordos quiere significar políticos, pero así nos parece. Aunque ya se sabe, que lo dice el refranero popular, no hay peor sordo que el que no quiere oír.

17 de agosto del 17

17/08/2017 § Deja un comentario

El estetoscopiode στήθος [stéthos], pecho, y σκοπή [skopé], observar, también llamado fonendoscopio es, como todos saben, un aparato acústico usado en medicina para la auscultación.

El estetoscopio fue inventado en Francia por el médico René Laënnec en 1816, quien dio a conocer su trabajo en la obra De l’auscultation médiate ou Traité du Diagnostic des Maladies des Poumon et du Coeur  [pdf] publicada en 1819.

Todo comenzó debido a la gran timidez de Laënnec y la vergüenza que sentía al acercar su oído al pecho de las pacientes. ​Se dice que un día del otoño parisino de 1816, Laennec fue requerido para visitar en su domicilio a la esposa de Alejandro Gaudissant, afectada de un mal de corazón. Durante la visita, estando su esposo presente y la madre de la enferma, Laennec, tras tomar el pulso y percutir el tórax de la paciente, renunció a la auscultación percibiendo en los hundidos ojos de la enferma un excesivo recato.

Una vez concluido el reconocimiento, tomó Laennec de su maletín un cuaderno de notas, sin duda para hacer algún apunte relacionado con la propia historia de la enferma, y al recordar que los sonidos viajan mejor, pudiendo ser amplificados, en los sólidos, enrrolló el cuaderno a manera de tubo, rogó a la enferma que se despojara de nuevo de su chambra y, aplicando el cuaderno enrollado al pecho de la enferma, apoyó su oreja al otro extremo oyendo con nitidez los tonos y soplos de aquel joven corazón deteriorado como jamás en los demás enfermos los había oído. Ese mismo día es cuando mandó hacer un instrumento de madera, con las dos extremidades en forma de cono.

Se cuenta en otra versión de la historia, que fue en uno de sus paseos por la campiña francesa que Laënnec se topó con dos niños que jugaban alrededor de un árbol caído. Uno de ellos golpeaba uno de los extremos del tronco, mientras el otro oía los golpes desde el extremo opuesto. Fascinado por el juego de los jovencitos, tomó una rama del suelo y se dirigió al carpintero local, al cual le pidió que la torneara hasta constituir un cilindro de 30 cm de largo. Contento con su nuevo instrumento prosiguió a probarlo en una de sus pacientes, y así fue que tuvo lugar la primera auscultación utilizando un estetoscopio.

Las investigaciones publicadas en el Tratado sobre Percusión y Auscultación de 1839 de Josef Skoda, permitieron dotar a este signo nosológico un pragmatismo clínico científico notable, que llega hasta nuestros días.

Documentación y amplia información: Estetoscopio.

11 de agosto del 17

11/08/2017 § Deja un comentario

Celebramos en estos días el 120 aniversario del descubrimiento del ácido acetilsalicílico, es decir, la Aspirina, nombre comercial acuñado por los laboratorios Bayer para esta sustancia.

El ácido acetilsalicílico fue sintetizado por primera vez por el químico francés Charles Frédéric Gerhardt en 1853, queriendo mejorar el sabor amargo y otros efectos secundarios del ácido salicílico como la irritación de las paredes del estómago, al combinar el salicilato de sodio con cloruro de acetilo; y luego en forma de sal por Hermann Kolbe en 1859.

No obstante, hubo que esperar hasta 1897 para que el farmacéutico alemán Felix Hoffmann, investigador de los laboratorios Bayer que, buscando un alivio eficaz contra los dolores que su padre sufría por un reumatismo crónico tratado con ácido salicílico además de importantes efectos secundarios, consiguiera sintetizar al ácido acetilsalicílico con gran pureza.

Muchos años después, en 1949, el que fuera jefe directo de Hoffmann, Arthur Eichengrün publicó un artículo reivindicando el descubrimiento. Se trataría de algo realmente sorprendente, que alguien reclame para sí un mérito 50 años después, cuando la aspirina ya llevaba décadas convertida en un fármaco famoso en todo el mundo. De hecho esta reivindicación fue ignorada por los historiadores científicos hasta 1999, fecha en la que el investigador de Walter Sneader de la Universidad de Strathclyde (en Glasgow), volvió a postular que fue Eichengrün quien tuvo la idea de sintetizar el ácido acetilsalicílico.

Posteriormente, en 1971, el farmacólogo británico John Robert Vane,  pudo demostrar que el AAS suprime la producción de prostaglandinas y tromboxanos, lo que abrió la posibilidad de su uso en bajas dosis como antiagregante plaquetario, ampliando enormemente su campo comercial y compensando el hecho de que, en la actualidad, su uso como antiinflamatorio de elección haya sido desplazado por otros AINE más eficaces y seguros.

​En 1985 la secretaria del Servicio de Salud de Estados Unidos, Margaret Heckler, anunció que la dosis de una aspirina diaria ayudaba en personas que habían sufrido un infarto de miocardio a prevenir nuevos ataques de isquemia coronaria.

​Durante la primera Guerra Mundial (1914-1919), la marca aspirina fue expropiada en los países ganadores, fundamentalmente Inglaterra, Estados Unidos y Francia; de tal manera que en estos países aspirin pasó a ser el nombre genérico de la sustancia.

Documenmtación: Ácido acetilsalicílico.

03 de agosto del 17.

03/08/2017 § Deja un comentario

En una pareja bien avenida que todavía fume, cuando uno de ellos diga aquello de Echamos un pito, pueden sacar del armario, que en otra parte no creemos que quepa, la biboquilla y ponerse a ello.

Si fumar ya es malo de por sí, hacerlo con la otra parte que te quita la mitad y además hace una brasa de barbacoa, debe de ser de suicidio. Quizás, si fuera también estetoscopio, a ciertos doctores les iría que ni pintado.

20 de julio del 17

20/07/2017 § Deja un comentario

El Honeygar, también conocido como Honegar es una mezcla de miel y vinagre de sidra de manzana. Un combinado que ha sido utilizado desde la antigüedad por sus presuntos beneficios para la salud.

El nombre de Honeygar fue acuñado por el D. C. Jarvis en los años 50 del pasado siglo en su libro Folk Medicine: A Vermont Doctor’s Guide to Good Health. El libro de Jarvis tuvo éxito en los EEUU y posteriormente gozó de cierta popularidad en Japón.

La marca Vermont Curry utiliza manzanas y miel debido a la influencia del Honegar cuando se introdujo en 1963.

Muchos círculos de salud natural afirman que el Honegar tiene amplios beneficios para la salud, especialmente para la artritis. Recientemente, estudios médicos analizan los resultados del vinagre de sidra en su uso contra la diabetes, la pérdida de peso y la resistencia a la insulina.

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