19 de septiembre del 17

19/09/2017 § Deja un comentario

El Great Eastern fue con diferencia el barco más grande de su época. Diseñado por el ingeniero Isambard Brunel para transportar a nada menos que 4000 pasajeros entre Inglaterra y Australia, medía más de 200 metros de largo y 25 de ancho y desplazaba unas 32000 toneladas. Sus artífices lograron completar con éxito el desafío que suponía la construcción de un navío de estas características en pleno siglo XIX. Sin embargo, no pudieron evitar que naciese tocado por la mala suerte.

La racha de accidentes y desgracias que rodearon al Great Eastern comenzó ya en los astilleros de Mirwall, en Londres, mientras el sueño de Brunel se convertía en una sólida realidad de hierro y acero. El primero y según la leyenda la causa de los demás, fue la desaparición de uno de los operarios, un remachador, mientras trabajaba en el interior del coloso. A pesar de que se le buscó con ahínco nadie encontró rastro de él.

Desde aquel momento, y durante los 27 años de vida útil del navío, retumbó por su casco el misterioso sonido de unos martillazos de procedencia desconocida que se iban y volvían en determinadas ocasiones, según afirmaron varios testigos, entre ellos uno de los capitanes del barco.

Su viaje de prueba, que tuvo lugar en 1859 terminó en tragedia al estallar una de las calderas matando a cinco personas. Brunel, que arrastraba unos problemas de salud, moría a los pocos días de enterarse de la noticia. Unos años antes el otro promotor del proyecto, el constructor del barco, John Scott Russell había dado en quiebra.

La posterior existencia del buque tampoco sería demasiado afortunada. Todas sus travesías estarían marcadas por los retrasos, las tormentas y los accidentes, el más grave la colisión contra un escollo sumergido cerca de Nueva York. Dado que nunca logró llenar las 4000 plazas del pasaje, la compañía propietaria, ahogada por las deudas, se vio obligada en 1864 a malvenderlo a cambio de una cantidad irrisoria.

El navío fue empleado a partir de entonces para tareas no relacionadas con el transporte de pasajeros. En 1865 se le reutilizó como carguero durante las operaciones de tendido del primer cable transoceánico. Su participación en la empresa fue tan accidentada como el resto de su trayectoria.

Finalmente, en 1885 fue remolcado a los astilleros de Liverpool, trayecto durante el cual casi se hundió, para ser desmantelado tras llegar sus dueños a la conclusión de que valía más a trozos que entero. Pero el Great Eastern aún guardaba una pequeña sorpresa en su interior.

Se dice que en 1889 los operarios que trabajaban desguazando el gigante de hierro encontraron un esqueleto emparedado entre dos de los cascos de la nave. Junto a él, una bolsa de herramientas oxidadas y otra con remaches metálicos.

El emparedamiento del remachador explica la fatal maldición que persiguió al Great Eastern. No habría que olvidar tampoco el hecho de que el diseño, la construcción y el manejo de un barco de su tamaño no tenían precedentes, por lo que es probable que no todo funcionase como se había imaginado al principio.

Leído en: Historias de barcos con fantasma

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29 de agosto del 17

29/08/2017 § 1 comentario

Dicen que no es leyenda sino realidad. De hecho, quien sufrió la aparición de un fantasma, lo cuenta en el libro que escribió narrando sus aventuras. 

Sucedió durante el viaje realizado entre 1895 y 1898 a bordo del balandro llamado Spray, cuando Joshua Slocum, el primer hombre en circunnavegar el globo en solitario, tuvo la suerte de experimentar el compañerismo de ultratumba que a veces hay entre marinos, según él mismo cuenta .

Tras darse un atracón de ciruelas y queso en mal estado, cayó enfermo, llegando a entrar en un estado casi de delirio. Al recuperar la conciencia vio que el barco estaba en medio de una tormenta, pero mantenía su rumbo gracias a un hombre ataviado con ropajes antiguos que sujetaba el timón.

El personaje se presentó ante Slocum como el piloto de la Pinta, una de las carabelas de Colón, y le dijo que había acudido a ayudarlo al ver que estaba en dificultades.

Leído en: Historias de barcos con fantasma.
Documentación: Joshua Slocum

02 de agosto del 17

02/08/2017 § Deja un comentario

Hoy, hace 50 años, se podría decir que empezó el surf en Zarauz. Fue entonces cuando empezaron los jóvenes residentes en la Villa. El 2 de agosto de 1967 Juan Ignacio Aguirrezabala estrenaba la Barland/Rott que le había regalado a Alfonso Biescas su madre.

Sucedió en este orden porque el menor de los Chirri había cogido alguna ola en Sopelana y tenía cierta experiencia, mientras que Nito solo había conseguido probar unos breves minutos en julio de 1966 la tabla de Carlos Pradera en una de sus visitas a Zarauz.

Decimos que en tal fecha empezó a hacerse surf en nuestra orilla porque hasta entonces solo gentes de fuera, con visitas esporádicas de algún extranjero, de Carlos Pradera  y, especialmente, de los hermanos Arteche, Iñaki, Jose Mari y Javier, habían cogido olas en Zarauz.

Existe la posibilidad de que Luis Beraza y Jaime Prado empezaran antes a coger olas discretamente cerca del desierto pequeño, una suposición que se basa en que semanas más tarde se encontraron los dos grupos, el que hacía surf frente a Santillana y aquellos que hacían más hacia el Golf, sin preguntarse cuándo.

En el blog entendemos que no es importante quien fue primero. Si no hubieran sido ellos no hubiera pasado mucho tiempo en ser otros los que lo intentaran. Y esto es lo que aquí celebramos, los 50 años transcurridos desde aquel momento.

Fueron pocos los que entonces creyeron que fuera posible. Sin embargo, a partir de aquella tarde de verano, han sido escasos los días en los que no ha habido un residente, un veraneante o un simple visitante, cogiendo olas en el lugar.

Fotos: Archivo B&B.

15 de julio del 17

15/07/2017 § Deja un comentario

Into Bliss es una breve aproximación al free friction surfing, según el concepto FFFF de Derek Hynd, donde las quillas sobran y se siente el deslizamiento de una manera diferente.

Lejos de la naturaleza competitiva y comercial del surf, Jordan adopta un enfoque de itinerancia libre, reviviendo las emociones por las que se enamoró del surf. Por la diversión que aporta en si mismo. Sin reglas. Sin restricciones. Into Bliss es una intima mirada a los placeres que aporta el free friction surf y a las sensaciones que abraza Jordan Rodin en un bellísimo corto de Pierre David y Douglas Guillot.

14 de julio del 17

14/07/2017 § Deja un comentario

Ahora que el iceberg A68 se ha desprendido del segmento LarsenC de la Antártida es quizás el momento de contarles lo que es una polinia, que es un tema fresco, pero quizás un poco pesado.

Una polinia, polynya en inglés, es un espacio abierto de agua rodeado de hielo marino. En la actualidad se utiliza como término geográfico para describir las zonas de mar localizadas en las regiones del Ártico o de la Antártida que permanecen sin helar durante gran parte del año.

El término deriva de la palabra rusa Полынья, leído polynye, que designa un agujero en el hielo y que fue adoptado en el siglo XIX por los exploradores polares para describir las porciones de mar navegables libres de hielo.

Las polinias se forman fundamentalmente de dos maneras. Una por un proceso termodinámico, que se produce cuando la temperatura de la superficie del agua nunca llega al punto de congelación. Esto puede deberse a la surgencia en una región de agua caliente, lo que reduce la producción de hielo y que puede incluso detenerla por completo. Este tipo de polinia se llama polinia sensible al calor, en inglés, Sensible Heat Polynya.

De igual forma pueden producirse por un proceso catabático, por la acción del viento catabático o las corrientes oceánicas, que actúan para llevar el hielo fuera de la frontera fija de hielo permanente. Este segundo tipo de polinia, que a veces se llama a veces polinia de calor latente, se forma inicialmente cuando la capa de hielo de primer año a la deriva es impulsada lejos de la costa, lo que deja un espacio de aguas abiertas en la formación del hielo nuevo. Este hielo nuevo es entonces también arrastrado por el viento hacia la barrera de hielo del primer año; cuando llega a la barrera, el hielo nuevo se consolida dentro de la barrera de hielo del primer año. La polinia de calor latente es la región de aguas abiertas comprendida entre la costa y la bolsa de hielo a la deriva del primer año.

Las polinias de calor latente son regiones de alta producción de hielo y, por tanto, son lugares de alta densidad de producción de agua dulce en ambas regiones polares. La elevada tasa de producción de hielo en estas polinias deja una gran cantidad de salmuera de rechazo en las aguas superficiales. Esta agua salada se hunde y luego se mezcla, con la posibilidad de formar nuevas masas de agua. Es una cuestión abierta si la polinias del Ártico pueden producir suficiente agua densa para formar una gran parte del agua densa necesaria para conducir la circulación termohalina.

Documentación: Polinia

04 de julio del 17

04/07/2017 § Deja un comentario

El Architeuthis es un género de cefalópodos del orden Teuthida conocidos vulgarmente como calamares gigantes. Consideradas criaturas míticas, son animales marinos de inmersión profunda que alcanzan dimensiones extraordinarias; recientes estimaciones sugieren un máximo de 10 metros para los machos y hasta 14 m para las hembras. Se ha especulado sobre la existencia de ejemplares de más de veinte metros y media tonelada de peso, aunque esto no ha podido ser confirmado.

Uno de los mayores especímenes fue una hembra de casi 18 metros de largo, cuyo cadáver quedó varado en una playa de Nueva Zelanda, en 1887. También existe mención de otro ejemplar capturado accidentalmente en el año 1933, en aguas neozelandesas, de 21 metros de largo y 275 kilogramos de peso.

Los tentáculos, ubicados sobre la cabeza, llegan a medir de 2,5 a 6 veces la longitud del manto o saco visceral, y forman la mayor parte de la longitud corporal.

El 30 de septiembre de 2005, investigadores del Museo Nacional de Ciencias de Japón y la Asociación de observadores de Ballenas de Ogasawara obtuvieron imágenes de un calamar gigante en su hábitat natural. Se obtuvieron 556 fotos en 2004. Y el mismo equipo filmó un calamar gigante por primera vez el 4 de diciembre de 2006. Las primeras imágenes en video de un espécimen vivo en libertad fueron tomadas en verano de 2012 por un equipo conjunto de las televisiones Discovery Channel y NHK.

El carácter esquivo del calamar gigante y su apariencia aterradora son imágenes que se han establecido firmemente en la mente humana. La imagen que tiene el hombre del calamar gigante ha evolucionado desde que aparecieron las primeras leyendas sobre el kraken hasta la aparición del libros como Moby-Dick, Veinte mil leguas de viaje submarino o, la reciente novela, El Rojo de Berhard Kegel. También aparece en el libro Beast (1991) del escritor Peter Benchley, que fue adaptado para un telefilme por el director Jeff Bleckner.

En particular, una imagen muy recurrente ha sido la de un calamar gigante que atrapa con sus tentáculos a un cachalote, cuando en realidad, el calamar suele ser la presa del cachalote.
Documentación: Architeuthis

09 de junio del 17

09/06/2017 § Deja un comentario

Otoño de 1952. Todo náufrago sueña con ser salvado aunque nadie elige vivir la pesadilla que ocasiona su salvamento. Todos menos el biólogo francés Dr. Alain Bombard (1924 – 2005) Un aventurero que diseñó y planificó minuciosamente su hazaña de supervivencia. La misión era estudiar y vivir en primera persona los problemas de un naufragio en alta mar para mejorar y garantizar nuevos procedimientos y estrategias de salvamento. Su trabajo de ayer ha condicionado los mecanismos de salvamento de hoy. Pero aquel fue una absoluta temeridad que, por supuesto, le convirtió en héroe nacional.

El 11 de agosto de 1952 Alain Bombard partió de Tánger en una zodiac de salvamento de 4,5 metros de eslora y típica de cualquier navío comercial dotada con una vela artesanal de 3 m2. El bote fue bautizado con el nombre de L’Heretique. La idea era cruzar el Atlántico en aquella minúscula embarcación sin agua potable, sin víveres… solo con sus manos y el L’Heretique ¿Lo conseguiría?

En la foto Alain Bombard es rescatado a su llegada tras perder 25 kilos y ganar una terrible anemia que le llevaría al hospital. Consiguió cruzar el charco a base de comer plancton y beber jugo de peces y pequeñas cantidades de agua de mar. Tras la aventura declaró que lo peor no fue el hambre ni la sed, para los que tenía un plan, sino la terrible soledad.

Leído en: Alain Bombard.

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