11 de diciembre del 19

11/12/2019 § Deja un comentario

La camisa de caballero tiene una larga historia. Su forma actual no se empezó a perfilar hasta finales del siglo XIX. En 1871 Brown, Davis&Co of Aldermanbury registró la primera camisa abotonada de arriba a abajo.

La camisa blanca era sinónimo de distinción, tan solo se podía permitir vestir con esta prenda quien tuviese dinero suficiente para que se las lavasen a menudo y además, tener suficientes modelos de recambio. De hecho, una camisa blanca solo la podía llevar un caballero aristócrata.

A finales del siglo XIX el blanco en las camisas siempre era signo de distinción, pues la gente adinerada podía lavarla a menudo y mantenerla limpia, algo que no era fácil para el pueblo que trabajaba de sol a sol. Por esta razón se utilizaban mucho los cuellos postizos ya que era la única parte que se enseñaba y de esta forma se podía intercambiar sin tener que lavar toda la prenda interior.

En nuestro país data de principios del siglo XX. Las camisas en un principio se ponían por la cabeza, como si de una camiseta se tratase, pues era considerada ropa interior. Como tal se ponía debajo de otras prendas para lucir únicamente el cuello. La forma éste es uno de los factores principales que determina su estilo.

Las camisas de caballero se abrochan de izquierda a derecha porque los hombres podían desabrocharse la camisa con la izquierda y así sostener la espada con la derecha, al contrario que las de señora que lo hacen de derecha a izquierda, ya que las mujeres sostenían con la mano izquierda al niño mientras se desabotonaban con la derecha.

Fuente: Mis camisas blancas

05 de diciembre del 19

05/12/2019 § Deja un comentario

En este superpoblado mundo de nuestros días, en donde cada vez es más difícil mantener las distancias de seguridad o intimidad, proponemos un chindogu agresivo pero eficaz.

Muy útil en el metro, bus o suburbano, pero también en las calles comerciales peatonales, en donde mantener una espacio propio es difícil.

El uso habitual de esta prenda puede proporcionar un efecto que se ha dado en llamar retardado que hace que habituado el círculo de personas que nos conocen, mantendrán las distancias aunque no lo usemos.

Ustedes deciden el tipo de relación con los que les rodean. Pero sea de uno u otro tipo, tengan cuidado.

21 de noviembre del 19

21/11/2019 § Deja un comentario

Los chindogus son diseños de alto rendimiento funcional. La función, ignorando la forma, puede crear objetos inverosímiles como el gorro de noche que les presentamos en el post de hoy.

Recuerden, no se duerman antes de tiempo. El que avisa no es traidor.

14 de noviembre del 19

14/11/2019 § Deja un comentario

Les presentamos el chindogu más chindogu de la historia. Es tan absurdo que no sabemos para qué puede servir. Vean la foto, piensen y si tienen una explicación, coméntela si se atreven.

Lo que es seguro es que éste chindogu traerá cola. Y si no nos creen, observen el cable que arrastra.

11 de noviembre del 19

11/11/2019 § Deja un comentario

Seguimos con el volumen 2 de la colección de tres libros, llamada Hamonshū, con los diseños de olas del artista japonés Mori Yuzan. Estos se publicaron en 1903, como una guía de recursos para los artesanos japoneses que buscaban agregar motivos acuáticos a sus productos. La serie de tres volúmenes incluye variaciones de patrones de ondas adecuados para embellecer espadas, objetos religiosos y cerámica.

02.Hamonshuyi.pdf

Los tres volúmenes reúnen una maravillosa selección de diseños de ondas y ondas producidos por el artista japonés Mori Yuzan, del que existen pocos datos, aparte de que provenía de Kioto, trabajó en el estilo Nihonga y murió en 1917. Las obras habrían actuado como una especie de guía de referencia para los artesanos japoneses que buscan adornar sus productos con patrones de ondas y ondas. Los diseños habrían encontrado su camino en espadas, tanto en la hoja como en la empuñadura, así como en la parafernalia asociada, conocida como muebles de espada, en lacas, Netsuke, objetos religiosos y una gran variedad de otros artículos. Añadimos al post el enlace a los libros publicados.

04.11.19: 01.Hamonshu.pdf

07 de noviembre del 19

07/11/2019 § Deja un comentario

Si somos sinceros, hemos de aceptar que no estamos muy seguros para qué sirve este artilugio. En principio parece que se trata de un protector de microbios para que quien sufre catarro no infecte a los que le rodean. Entonces alcanza la categoría de chindogu salubre.

De no ser éste el uso para el que fue creado, no nos atrevemos a afirmar nada salvo que es necesario tener nariz y orejas para poder vestirlo. Hasta ahí llegamos.

09 de octubre del 19

09/10/2019 § Deja un comentario

Se ha cumplido hace unos días el aniversario del Incidente de Shag Harbour, o Puerto de Cormoranes, un tranquilo puerto pesquero en una pequeña y tranquila aldea de Canadá, situada en el extremo suroeste de la provincia canadiense de Nueva Escocia. El 4 de octubre de 1967, a las 23.20 policías y residentes locales informaron un avión se acababa de estrellar en las aguas del puerto.

Laurie Wickens y los cuatro amigos que le acompañaban, vieron un objeto grande de unos 18 metros de longitud que se movía en dirección Este. Lo describieron como una fila de cuatro luces grandes anaranjadas que parpadeaban mientras emitía un silbido fuerte al sobrevolarlos en el cielo nocturno. Desde la orilla, Wickens y sus compañeros vieron como aquella fila de luces se movía lentamente a baja altura sobre las aguas del puerto hasta que repentinamente, cayó en un ángulo de 45 grados, impactando sobre la superficie del agua. Según describieron, la nave se mantuvo flotando a unos 185 metros de la orilla. Inmediatamente, Wickens informó a la Real Policía Montada del Canadá avisando que él y sus amigos acaban de ver un avión estrellándose en el Golfo de Maine. Mientras tanto, los vecinos del pequeño pueblo, se acercaron al puerto y llamaron a la policía informando que un avión se había estrellado en las aguas de Shag Harbour. Ron Pound de la Policia Montada, que también circulaba por la Carretera 3 hacia la aldea, vio lo que describió como cuatro luces brillantes asociadas a una aeronave.

Diez oficiales de la Policía montada o RCMP llegan al escenario 15 minutos después del primer aviso de la llamada telefónica inicial, entre los que se encuentra Ron Pound, el cabo de la policía Victor Werbieki y Ron O’Brien y se dirigen a la orilla para ver el agua y lo que en ella se aprecia. A medio metro de profundidad la nave que ha caído emite una luz en las oscuras aguas mientras que se desplaza lentamente hacia el mar abierto del golfo de Maine, dejando una estela o rastro de espuma amarillenta. Suponiendo que se trata de un accidente de un avión y preocupado por los sobrevivientes, hacia las 23.38 horas, uno de los oficiales de la RCMP llama al Centro de Coordinación de Rescate, o RCC, en Halifax. El oficial informa que un avión se ha estrellado en las aguas de Shag Habour. El guardacostas #101, fondeado en aguas del cercano Clark Harbour es inmediatamente enviado. Mientras los residentes locales se empiezan a organizar para prestar ayuda. Los técnicos de los faros de las proximidades entraron en alerta.

Mientras tanto, teniendo en cuenta que no hay tiempo que perder, los oficiales de la RCMP improvisan su propio rescate. Hablan con los pescadores locales para que actúen con sus barcos mientras llegua la Guardia Costera. A las 23.55 horas, dos barcos de pesca con voluntarios navega a toda máquina hacia el lugar del impacto para prestar asistencia a los posibles supervivientes del accidente. Pero lo que los pescadores encuentran es una capa de espuma amarilla de unos 5 centímetros flotando en la superficie donde la aeronave se ha estrellado, cubriendo una superficie de unos 25 metros de ancho por unos 800 de largo formada por burbujas que suben a la superficie y que desprenden un intenso olor a azufre. Pero aún más desconcertante es la ausencia de restos, cuerpos o cualquier signo de accidente aéreo. Si algo acaba de estrellarse en el puerto de Shag Habour, había desaparecido por completo.

Los Guardacostas llegan a las 00.30 horas, El guardacostas #101 se une a los barcos de pesca y a los oficiales de la policía. Rastrean de nuevo la zona y no se encuentran restos, sólo espuma amarilla. La RCC comprueba, con el Centro de Control del Tráfico Aéreo en New Brunswick y con el Centro de Control de NORAD en North Bay en Ontario, las áreas a lo largo del litoral oriental, tanto en la región Atlántica de Canadá y en la de Nueva Inglaterra en Estados Unidos y comunica al guardacostas que ningún avión ha sufrido incidencia alguna y que todos están en vuelo controlado o en tierra. En vista de que no se encuentran rastros ni avisos de incidencias, la búsqueda es suspendida a las 04.00 horas.

Al siguiente día corre la sospecha de que las autoridades están ocultando algo. No hay explicación para una aeronave que cae ante testigos presenciales y no se hallan  restos. Los militares canadienses califican el objeto como OVNI. La mañana del 5 de octubre de 1967, la RCC y la RCMP tienen que confirmar que no es un accidente de avión. La RCC de Halifax envía un télex clasificado como PRIORIDAD a la oficina central de la Real Fuerza Aérea Canadiense en Ottawa, que es la que maneja todos los avistamientos de ovnis. Se les notifica que algo de origen desconocido se ha estrellado en la costa  de Shag Harbour informando que toda explicación lógica tipo aviones, bengalas, etcétera, ha sido rechazada. En el telex, se incluyen las palabras Informe de Ovni. Se trata de un reconocimiento por parte de las autoridades canadienses de que lo que se estrelló en las aguas de Shag Harbour es un OVNI. El líder de escuadrón William Bain de la Real Fuerza Aérea Canadiense envía otro télex con prioridad relativo al incidente a la sede de la Real Armada Canadiense y recomienda que se realice una búsqueda subacuática. La Real Armada Canadiense en Ottawa, a su vez envía otro, también con prioridad, asignando a la Fleet Diving Unit Atlantic, o Unidad de Buzos de la Flota del Atlántico, para que se realice una búsqueda bajo el mar.

El 6 de octubre de 1967 cuatro buzos del buque HMCS Granby de la Real Armada Canadiense son destinados a la búsqueda submarina. El 7 de octubre de 1967 el Comando Marítimo de la Real Armada Canadiense manda a otros tres buzos de Halifax para ayudar a los ya destinados. Los siete buzos realizan una búsqueda extensa por el fondo del mar durante tres días pero no encuentran ningún indicio de que algo se haya estrellado. El 8 de octubre de 1967, el Comando Marítimo termina la búsqueda bajo el agua, anunciando que tres días de búsqueda no han dado resultados.

Como la marina de guerra canadiense cancela abruptamente la búsqueda sin dar ninguna explicación, los rumores se extienden entre la gente de Shag Harbour. Cinco días después del avistamiento, no se sabe qué fue lo que se estrelló en las aguas la noche el 4 de octubre de 1967. Esta acción de la marina de guerra, deja a mucha gente creyendo que los buzos en realidad sí han encontrardo algo y lo han ocultado ya que se fueron rápidamente sin informar a las autoridades del lugar.

La historia del accidente de Shag Harbour permaneció latente por muchos años y parecía haber sido olvidado hasta que un informante confidencial, ex miembro de NORAD de la Estación Barrington, dijo a varios ufólogos de MUFON que NORAD había rastreado el objeto desde que entró en la atmósfera de la Tierra sobre Siberia hasta que entró en el espacio aéreo canadiense por el noroeste, siguiendo rumbo hacia el Este. Añadió que los militares habían rastreado el OVNI y a otro que le seguía, el cual parecía como si le estuviera prestándo algún tipo de asistencia, hasta que se estrelló en las aguas del puerto de Shag Harbour, desplazándose bajo las aguas con rumbo Noroeste unas 25 millas hasta acercarse a Shelburne Harbour, próxima a una base naval que detecta submarinos cuyo sonar detectó el objeto objeto, por lo que los buques de guerra se colocaron sobre él.

La Marina preparó una operación de búsqueda subacuática, cuando un segundo OVNI se unió al primero, por lo que se supuso que venía a prestarle ayuda. Se decidió esperar y observar. Al cabo de una semana, algunos de los buques presentes fueron enviados a investigar un submarino ruso que había entrado en aguas canadienses. Es obvio que los rusos habían monitorizado sus movimientos ya que los ovnis entraron por Siberia y los rastrearon hacia hacia Shag Harbour. Sería extraño que el submarino ruso se extraviara en aguas territoriales canadienses. Probablemente fue a investigar lo que sobrevoló su territorio.

Cuando las naves de la Armada se desplazaron las dos naves sumergidas aprovecharon para comenzar a moverse hasta alcanzar el Golfo de Maine, momento en el que distanciándose de los buques de guerra que los perseguían, salieron a la superficie y volaron hacia el cielo.

Fuente: El Incidente de Shag Harbour

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