09 de noviembre del 18

09/11/2018 § Deja un comentario

Palabras tan distintas en su significado como torneo, atornillar o torniquete tienen algo en común: su procedencia etimológica ya que vienen de un mismo término de raíz latina: tornus, cuyo significado es dar vueltas, que a su vez provenía del griego τόρνος o tórnos que significa literalmente girar.

Es inmediato encontrar la relación directa entre atornillar, es decir, introducir un tornillo haciéndolo girar alrededor de su eje y torniquete que no es sino un dispositivo para  contener una hemorragia a base de hacerlo girar y comprimir la herida. Pero no es tan evidente que el término torneo tenga el mismo origen etimológico.

Conocemos como torneo a ciertas competiciones deportivas, pero para comprender la procedencia del término hemos de volver a la Edad Media en la que así llamaban los combates que se realizaban hombre contra hombre, donde los contrincantes iban montados sobre un caballo, vestían una armadura y portaban una lanza.

El lugar en dónde se llevaba a cabo estos desafíos estaban delimitados por unas estacas, de ahí la expresión dejar en la estacada y una vez que se llegaba hasta el final el caballo debía girar para volver a acometer al contrario y lanzarlo contra el suelo y ganar, haciendole morder el polvo.

Esas continuas idas y venidas o giros del jinete, es lo que dio origen a que los combates recibieran el nombre de torneo y, por tanto, tengan la relación directa con los otros términos comentados.

Fuente: Tornus-τόρνος

Anuncios

31 de octubre del 18

31/10/2018 § Deja un comentario

A finales del siglo XIX, los tratamientos con vibradores eran uno de los servicios más populares ofrecidos en los balnearios de lujo en Europa y Estados Unidos, pero ¿saben cuál es el origen de este particular y polémico objeto? Aquí les contamos parte de su curiosa historia.

El médico británico Joseph Mortimer Granville es considerado el padre del vibrador por haber inventado el primero con baterías en la década de 1880. La meta era usarlo en el consultorio médico como una herramienta terapéutica para combatir lo que en la época victoriana se conocía como histeria femenina. Previamente, el tratamiento era que los médicos acariciaran manualmente a la paciente hasta que alcanzara el orgasmo, que en el contexto de la época se le denominaba paroxismo histérico al considerar el deseo sexual femenino reprimido como una enfermedad.

La compañía estadounidense Hamilton Beach lanzó en 1902 el primer vibrador eléctrico para la venta comercial. Muchas compañías diseñaron sus propios modelos y las diversas versiones se anunciaban prominentemente como máquinas de masaje antiestrés en revistas y catálogos de costura y modas. Una página del cátalogo Sears de electrodomésticos de 1918 incluye un vibrador portátil con accesorios, anunciado como muy útil y satisfactorio para el uso casero.

La imagen y reputación de los vibradores cambió completamente a mediados del siglo XX por dos razones. La primera fue que en 1952, la Asociación Americana de Psiquiatría declaró oficialmente que la histeria femenina no era una enfermedad legítima, sino un mito anticuado. El segundo motivo fue que la popularidad del cine en general hizo que las películas pornográficas tuvieran más difusión, y varias de ellas mostraban actrices utilizando el vibrador como juguete sexual.

Los vibradores se vendían disfrazados de utensilios de terapia. Cuando salió a la luz que el tratamiento para la histeria femenina era básicamente una sesión de masturbación, ya que la enfermedad no existía, y el cine porno demostró los hechos en pantalla grande, la gente empezó a ver a los vibradores como objetos de perversión sexual. Esto hizo que los vibradores desaparecieran de las revistas femeninas, catálogos y estantes de tiendas populares, como Sears Roebuck, donde se habían vendido por casi medio siglo.

Fuente: Curiosidades

30 de octubre del 18

30/10/2018 § Deja un comentario

Cuenta la leyenda que hace mucho tiempo en la pequeña localidad costera asturiana de Luarca, una  flota de piratas berberiscos atemorizaba a sus habitantes con incursiones por la costa. Al mando de los barcos piratas estaba Cambaral, tan cruel como genial en sus ataques a la flota del rey, a la cual le resultaba imposible capturar las embarcaciones piratas.

Cansado de los ataques, el señor de la fortaleza de Luarca, también llamada La Atalaya, decidió  terminar con el terrible asedio pirata. Para ello embarcó a sus mejores guerreros en pequeñas embarcaciones pesqueras y esperaron la llegada de los asaltantes camuflados como simples pescadores. No tardaron los piratas en asaltar a los falsos marinos, siendo enorme fue la sorpresa al encontrarse con guerreros. La lucha fue larga y violenta, terminando con la derrota de los piratas y la captura del cruel pirata Cambaral.

Cambaral fué trasladado cautivo a la Atalaya sin ser curado de sus graves heridas y encerrado en las mazmorras que vieron como poco a poco se le escapaba la vida. La hija del señor de la fortaleza, una joven y bella doncella de generoso corazón, pidió permiso para curarle las heridas al cautivo. A pesar de la oscuridad que reinaba en la celda y de que apenas podian verse, el amor surgió entre ambos.

Cambaral nunca había sentido nada igual. Por su parte la doncella, conociendo a su padre, comprendió cual era el destino que esperaba a su amado y muy probablemente a ella si su padre los descubría. En aquella oscuridad se declararon amor y fidelidad eterna, promesas entre amantes que no se encontraban en el lugar ni en el momento adecuado.

Curado sus heridas, Cambaral planeó la fuga que sacaría a ambos de la fortaleza y los llevaría lejos. La huída fue difícil, arriesgada, sin apenas probabilidades de éxito. Habiendo sido advertido, el señor de la fortaleza preso de ira, salió a la busqueda y captura de los dos fugitivos. Cuando estos llegaron al puerto, se lo encontraron con sus tropas esperandolos, terminando con su presencia todo sueño de fuga y amor.

Abrazados, se fundieron en un beso esperando el final que el destino les reservado. El señor de la fortaleza decapitó a los amantes, cuyo labios permanecieron. Las cabezas cayeron al fria agua y en ese mismo lugar, en la actualidad, se encuentra un puente que se conoce como el puente del beso.

Fuente: Leyendas españolas.

19 de octubre del 18

19/10/2018 § Deja un comentario

Siempre se ha dicho que si existiera una guerra nuclear y los humanos se destruyeran inútilmente entre ellos por un quítame esas pajas, solo sobrevivirían las cucarachas.

Esto es falso, pues tras ensayos científicos en los que los que dichos insectos fueron sometidos a radiación nuclear, aunque aguantaron bastante, acabaron muriendo al pasar diez días.

Si esto hubiera sido cierto tal como cuenta la leyenda popular, se impone una pregunta: ¿Qué substancias contiene un matacucarachas si las bombas nucleares no pueden con ellas?

Señores, la cabeza es para usarla pensando, aunque nos permita peinar el tupé o teñirnos el pelo.

18 de octubre del 18

18/10/2018 § Deja un comentario

A pesar de Gene Kelly, caminar bajo la lluvia suele ser sombrío y deprimente incluso con paraguas. No solo hay nubes en el cielo, sino que un paraguas lo mantiene perpetuamente oscuro. Bueno, un chindogu no puede cambiar el clima, pero el Clear Skies Umbrella™ puede hacer que todo sea mejor.

Un estampado de estrellitas brillantes pueden alegrar el  ánimo. Y si esto no es suficiente, oprimiendo el interruptor un sol LED de 9 voltios brillará para iluminar el camino. Ahí no es nada…

Fuente: Clear Skies Umbrella

17 de octubre del 18

17/10/2018 § Deja un comentario

El verano ha pasado, han llegado los primeros fríos y los catarros. Pero nuestra memoria recuerda los bikinis. Decía Biescas en Luz de verano que el diseñador Louis Réard presentó en 1946 una prenda revolucionaria: un traje de baño femenino de dos partes. Sí, en dos partes.

Solo una bailarina de cabaret decidió ponérsela. Ella fue la que, sin pretenderlo, dio nombre al traje de baño que invade nuestros veranos, al comentar a su creador que ese rompedor bañador iba a ser más explosivo que la bomba del atolón Bikini, uno de los arrecifes utilizados por Estados Unidos para probar sus bombas atómicas.

Si la introducción de esta prenda fue polémica en España, donde estuvo prohibida durante un tiempo, su escritura aún lo sigue siendo: bikini mejor que biquini, según la última edición de la Ortografía de la lengua española.

Por una vez, calle y Academia coinciden: la k ha ganado la batalla. Tal vez el éxito de este grafema se deba a la pereza, tan española, que nos lleva a optar por la k para ahorrarnos la u que acompaña a la q. Curiosamente, la RAE no acepta trikini ni monobikini, aunque ha sucumbido al anglicismo top less, ya tan extendido como la práctica que designa.

Fuente: Las 101 cagadas del español.

16 de octubre del 18

16/10/2018 § Deja un comentario

En el cañón de Rio Lobos, se llega a un ensanchamiento donde se encuentra la ermita de San Bartolomé, junto a la gigantesca boca de la entrada a una cueva. La ermita es un bello ejemplar del románico del siglo XIII y aunque normalmente permanece cerrada al público, vale la pena admirar algunos de sus enigmáticos canecillos y relieves: barriles de vino, caras, lobos, cruces patadas, etcétera. Un bello repertorio iconográfico, cuya más bella muestra es el rosetón de seis corazones entrelazados, que al parecer, presenta muchas similitudes con el símbolo judaíco del Sello de Salomón y que podría estar vinculado con la leyenda del Grial y con la orden de los caballeros Templarios.

Sobre San Bartolomé se ha hablado en muchos ámbitos; se ha dicho que se encuentra casi a la misma distancia de los cabos de Creus y de Finisterre, que una de sus ventanas está orientada a la constelación de Sagitario la noche de San Juan y que un rayo de luna ilumina esa misma noche una losa con un extraño símbolo en el suelo. Elementos todos sugerentes, propicios a dejar volar la imaginación y a relacionarlos con la mítica Orden, pero que no arrojan luz sobre el verdadero misterio de la ermita, que no es otro que las razones de su ubicación.

Este misterio no puede comprenderse sin la cueva que se abre en la pared de enfrente y en la que muy probablemente, se celebraban rituales de caracter pagano desde tiempos prehistóricos. Es interesante entrar en ella no tiene más de 250 metros de profundidad, en la que siempre hay luz natural. Su encanto reside más en la perspectiva que de la iglesia se tiene desde ella, que en sus propias formaciones geológicas.

No deja de ser curioso que muchas de las ermitas e iglesias medievales fueran levantadas en las proximidades de cuevas y simas, de entradas a un mundo subterráneo que sin duda serían objetos de elevación espiritual, recuerdos lejanos de un culto trasunto de la madre tierra, la mítica Gea, Hera griega o la Astarté fenicia.

Resulta complicado saber cúal podía ser el interés de una orden de caballeros y monjes por una religión que, según la historia oficial, debía llevar siglos sepultada bajo tierra en la Península.

Fuente: Leyendas españolas.

¿Dónde estoy?

Actualmente estás explorando la categoría Curiosidades en Hora a hora.