01 de octubre del 19

01/10/2019 § Deja un comentario

Existe una tercera leyenda sobre el lago de Sanabria, que puede buscarse en el año 1109, cuando un monje de la región francesa de Poitou llamado Aymeric Picaud, inició un viaje con el objetivo de acompañar al pontífice Calixto, Guido de Borgoña, en la peregrinación que éste iba a realizar a Santiago de Compostela. Al terminar el viaje, el monje Aymerico escribió un manuscrito en el que narraba las vicisitudes del viaje y que denominó el Liber Sancti Iacobiconocido como Codex Calixtinus, que pasó a convertirse en una suerte de guía para viajeros a Compostela durante la Edad Media. En el cuarto libro del Códice, conocido como el Pseudo Turpín -ya que Picaud atribuyó su autoría a Turpin, obispo de Reims en el siglo VIII- se cuentan las legendarias hazañas de Carlomagno en Hispania. Allí se dice que el Emperador sometió a más de cien ciudades en la península, de las que sólo tres opusieron una feroz resistencia, por lo que el emperador no sólo las destruyó al conquistarlas, sino que las maldijo, para que quedaran para siempre reducidas a ruinas. Dos de estas tres ciudades, Capparria -al parecer la actual Ventas de Caparra, en la provincia de Cáceres- y AdaniaIdaña La Vieja, en Portugal- ya estaban en ruinas cuando Picaud compuso el texto; sin embargo es la tercera, Lucerna Ventosa, la que nos interesa ya que es la que acabará dando el nombre a la ciudad legendaria sumergida en el Lago de Sanabria.

Según la historia que se narra en el Pseudo Turpín, cuando el Emperador ruega a Dios para que le entregue la ciudad, los muros de Lucerna se caen y del suelo empieza a brotar un sucio torbellino de agua que inunda la ciudad, convirtiendo el lugar en un estanque de aguas turbias en las que nadan grandes peces negros. No sabemos bien ni donde se encontraba aquella legendaria ciudad, ni en qué ubicación estaba pensando Picaud cuando escribió el texto. En la actualidad, existe acuerdo entre los autores que más han estudiado la obra de Picaud en considerar que la ciudad estaba ubicada en la tierra del Bierzo, en la actual provincia de León, en el camino de Santiago. Según esta hipótesis, el lago de la leyenda es el lago de Carucedo, originado cerca de las minas romanas de las Médulas, lago que se habría formado tras la destrucción de Lucerna, que se identifica con el Castro de Ventosa. Hasta aquí, la leyenda vinculada al camino de Santiago.

Picaud pudo ponerle el nombre de Lucerna al pueblo por la localidad suiza del mismo nombre. Se trata de una ciudad que en la Edad Media se vinculaba como morada del cuerpo de Poncio Pilatos, el gobernador romano de Judea que no hizo nada por evitar la muerte de Cristo. En la Edad Media una leyenda aseguraba que esta Lucerna era en realidad una ciudad nueva que se había edificado junto a un lago en los que se hallaba una ciudad sumergida y destruida por Carlomagno al negarse a rendirse. Probablemente Picaud, nuestro monje, conocía la leyenda de Lucerna suiza y la transcribió para su obra referida a la península ibérica.

El paso que faltaba por dar, es decir, la llegada de Lucerna a Sanabria, está relacionado con la comunicación que hubo sin duda entre los monjes cistercienses del Monasterio de Carracedo, fundado en el siglo X, y al que pertenecía el Lago de Carucedo, con los monjes, también cistercienses, del Monasterio de San Martín de Castañeda, dueños del lago de Sanabria. En algún momento, alguno de los monjes llevó la historia de un lago a otro. Y si allí, en el lago berciano, se hablaba de una maldición, aquí la historia cobraba un matiz religioso al asegurarse que fue Dios, en forma de peregrino, quien destruyó el pueblo ante la avaricia y falta de caridad de sus vecinos.

Fuente: Leyenda del lago de Sanabria

10 de septiembre del 19

10/09/2019 § Deja un comentario

Dice la leyenda que el Cid galopaba a la cabeza de una compañía formada por 20 caballeros con destino al santuario de Santiago, para rendir homenaje al Santo Patrón.

Encontróse a un leproso en el Camino, que con voz débil pedía caridad cristiana. Se detuvo Ruiz de Vivar, desmontó y ayudó al hombre a ponerse de pie. Lo subió a su caballo y galopó junto a él, compartiendo montura.

Pararon en una posada para pasar la noche. Don Rodrigo tuvo que imponerse para que permitieran la entrada al leproso, al cual sentó en su mesa. Cuando se encendieron las velas, el Cid condujo al leproso a su habitación y allí compartió la cama con él.

En la oscuridad de la noche, el caballero despertó sobresaltado y sintió una fría respiración entre sus hombros. Saltó de la cama y pidió que encendieran las velas de la estancia. Cuando se hizo al luz vieron que el leproso había desaparecido.

Rodrigo cayó de rodillas al aparecer quien, con la apariencia del leproso, resplandecía. Dijo ser Lázaro, resucitado por Jesucristo, vaticinando al caballero un futuro de gloria, una muerte honorable.

Cuando la visión desapareció Don Rodrigo cayó de rodillas rezando a la Virgen María, a Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo el resto de la noche.

Fuente: El Cid y el leproso.

25 de julio del 18

25/07/2018 § Deja un comentario

La original representación de Santiago como peregrino jacobeo comienza a desarrollarse desde la época románica. No es extraño que este modo de imaginar al Apóstol, como una suerte de compañero de ruta que protege con su presencia el espacio sagrado que conduce a Compostela, suceda en un siglo de gran éxito para el Camino de Santiago. De modo muy brillante y espontáneo surge una nueva concepción iconográfica que expresa esa identificación entre la figura de Santiago con los peregrinos que acuden a su santuario.

Los atributos que caracterizan al devoto entregado a la experiencia ascética de la peregrinatio-en especial el bordón y la concha de vieira- contenían una significación simbólica que tenía en el sermón Veneranda dies del libro I del Calixtino, la fuente escrita de referencia para a su mejor comprensión y valoración. Este texto destaca el significado específico del bordón en el que se apoya el peregrino como si fuese un tercer pie, y que simboliza a la Trinidad, o la concha de Santiago, símbolo de las buenas obras en las que cada peregrino debe perseverar después de haber ultimado su viaje expiatorio al santuario jacobeo.

La imagen de Santiago peregrino más antigua del románico español, datada en el segundo cuarto del siglo XII, es la que adorna el portal meridional de la iglesia de Santa Marta de Tera en Zamora. El Apóstol se muestra aquí con el bordón en la mano, ataviado con túnica, manto y zurrón decorado con una gran vieira, y con un gesto de asombro expresado en su mirada intensa y en la posición de su mano libre. Sin duda se trata de una imagen trasladada y reutilizada, y que pudo formar parte de un conjunto desaparecido.

Algo después de la pieza de Tera se labraron las imágenes del Zebedeo como peregrino de la cámara santa de Oviedo, en el último tercio del siglo XII y el Santiago del retablo pétreo de San Esteban de Ribas de Sil (ca. 1200), cuya original iconografía fusiona el tipo apostólico con el peregrino. Son piezas, sin embargo, que no son raras en el arte tardorrománico europeo. En el sudoeste de Francia hay también ejemplos valiosos del Apóstol peregrino, realizados a fines del siglo XII y principios del XIII.

Fuente: Xacopedia.

30 de enero del 18

30/01/2018 § Deja un comentario

Esta leyenda cuenta del zapatero que era feliz en su humilde condición. Admirado por todos, un día lo visitó el rico del lugar, quien le preguntó:
-Señor zapatero, ¿cómo puede ser feliz con una profesión tan humilde?
-No me puedo quejar, tengo para alimentar a mi familia.

Sorprendido por su respuesta, el rico le dijo:
-Tome usted estas monedas de oro. Guárdelas por si algún día tiene una necesidad.

A partir de ese momento, la vida del zapatero se ensombreció, preocupado por guardar y salvaguardar el valioso regalo recibido. El hombre enterró con las monedas su alegría y buen humor, viviendo desde entonces con miedo, desconfianza, insomnio e inquietud a ser robado.

Pasó el tiempo y el zapatero fue a saludar al rico a quien le dijo:
-Señor, quiero devolverle su regalo, mi mayor deseo es vivir como antes lo hacía.
Tras lo cual, el buen hombre recuperó su alegría.

Dicen en el Camino de Santiago que con una mochila ligera se camina más ligero.

17 de enero del 18

17/01/2018 § Deja un comentario

El juego de la oca es un juego de mesa para dos o más jugadores. Cada jugador avanza su ficha por un tablero en forma de espiral con 63 casillas con dibujos. Dependiendo de la casilla en la que se caiga, se puede avanzar o por el contrario retroceder y en algunas de ellas está indicado un castigo. En su turno cada jugador tira uno o dos dados dependiendo las distintas versiones que le indican el número de casillas que debe avanzar. Gana el juego el primer jugador que llega a la casilla 63, el jardín de la oca.

Existen tres versiones sobre su origen. Podría ser una creación de los griegos durante el asedio a Troya. Esta teoría se basa en el disco de Phaistos, procedente del 2000 a. C., que podría ser un tablero del juego. Otros piensan que nació en la Florencia de los Médici y que luego se extendió por las cortes de Europa. La última teoría afirma que lo crearon los templarios en el siglo XII inspirándose en el Camino de Santiago. También se le relaciona con los buenos constructores en la época de Alfonso I el Batallador.

El disco de Festo o disco de Phaistos es un disco de arcilla cocida con inscripciones en ambas caras fechado a finales de la Edad de Bronce. Fue encontrado el 15 de julio de 1908 en la excavación del palacio minoico de Festos, cerca de Hagia Tríada, en el sur de Creta. El propósito de uso y su origen aún no han sido determinados, lo que ha convertido a este objeto en uno de los más famosos misterios de la arqueología. Actualmente se encuentra en el museo de Heraklion en Creta.

El Juego de la Oca, según algunos es un mapa cifrado del Camino de Santiago, donde los Templarios marcaban los lugares que tenían una determinada significación. Es un jeroglífico, donde los símbolos, eran conocidos por toda la Orden y que permitía un entendimiento a todos los caballeros de la Orden, independientemente del idioma de cada uno. En otras palabras, el Juego de la Oca, era la Guía del Camino de Santiago de Ida y vuelta nes y son tan fáciles que a veces nos resultan inimaginables.

 

25 de julio del 17

25/07/2017 § Deja un comentario

Hoy, día de Santiago, nuestro patrón pues peregrinos somos, les vamos a contar una leyenda del Camino, en Puente la Reina, y que se desarrolla en el puente que da nombre a la villa, la leyenda del chori.


Con este nombre, tomado de la voz vasca txori o pájaro, nació a principios del siglo XIX una leyenda en Puente la Reina. Dice la conseja que, allá por 1823, los puentesinos repararon en que una avecilla visitaba la capilla que la Virgen del Puy tenía en la torreta central del puente románico.

El minúsculo pájaro volaba de vez en cuando hasta allí para rendir homenaje a la Virgen, limpiando devotamente con sus alas las telarañas de la imagen y lavando el rostro de la Señora con el agua del rio que recogía en su pico. Los puentesinos quedaron extasiados ante tal maravilla y andaban ojo avizor para no perderse la contemplación de las piadosas andanzas del pajarito.

No tardó en considerarse que sus visitas podían ser anuncio de buenos presagios, ordenándose que sus apariciones se celebraran con bandeo general de campanas y solemnes funciones religiosas, para acabar sumándose a estos eventos la celebración de alguno que otro festejo taurino.

Un día, según cuentan las crónicas, el general cristino conde de Viamanuel, que estaba con sus tropas en el pueblo en agosto de 1834, se burló de los puentesinos por creer en tales cosas. Se empeñó en demostrar que aquello no era ningún prodigio del cielo; mandó apresar un pájaro y lo llevó al puente esperando que hiciera lo mismo que el chori. Pero el pájaro voló y el chori continuó con sus cortesías a la Virgen.

Viamanuel se enfureció y fingió tener noticias de un ataque de Zumalacárregui al pueblo. Así mandó detener a varios sacerdotes y personas a las que creía cómplices del general carlista. Al poco tiempo llegó una tropa de don Carlos y derrotó al cristino, que fue hecho prisionero y pasado por las armas. Los carlistas del pueblo no necesitaron más que decir que eso había sido un castigo de Dios por haberse burlado del chori

Las visitas del chori se sucedieron durante veinte años, cesando en 1843 al destruirse la torreta en que se hallaba la capilla de la Virgen. En esa fecha se trasladó la imagen de Nuestra Señora del Puy a la iglesia de San Pedro.

Documentación:
La leyenda del Txori
El puente de Puente la Reina

12 de julio del 17

12/07/2017 § Deja un comentario

Del Imago mundi por Honorius Augustodunensis destacamos el Mapa de Sawley, fechado alrededor de 1190. Este mapa desempeña una función enciclopédica al reunir y organizar visualmente la riqueza de conocimientos geográficos acumulados en la Biblia, leyendas griegas, cuentos de aventura alejandrinos y cosmografías antiguas. Organiza el mundo en términos de centralidad y lejanía: el mar Mediterráneo, esbozado en verde, se encuentra en el centro, mientras que Gran Bretaña, Britannia insula, en la esquina inferior izquierda y los monasterios del desierto de Egipto, en la parte superior derecha, aparecen en el borde exterior. Incluye el Mar Rojo, dividido, en la esquina superior derecha. Scylla y Charybdis, los monstruos marinos del mito griego, en el Mediterráneo. Y el Paraíso, apropiadamente, en la cima.

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