30 de enero del 19

30/01/2019 § Deja un comentario

El Caso fue un semanario español especializado en noticias de sucesos, que se editó en Madrid entre 1952 y 1987. A lo largo de sus treinta y cinco años de existencia la publicación tuvo una gran audiencia.

La publicación fue fundada el 11 de mayo de 1952 por Eugenio Suárez Gómez, periodista del diario Madrid. El primer ejemplar salió a la calle a un precio de 2 pesetas, con una difusión de poco más de 10.000 ejemplares hasta, progresivamente ir abarcando una tirada continua de más de 100.000 ejemplares. Se convirtió en el principal semanario de sucesos de la España de posguerra.

Conocido popularmente como el periódico de las porteras, los sucesos de la década de 1950 como el Crimen de Jarabo hicieron aumentar la difusión hasta casi medio millón de ejemplares que agotaron la tirada del periódico. Continuó editándose hasta 1997,​ siendo su último director el periodista José Manuel Bretones Martínez.

Traemos el recuerdo de este noticiario al post porque la televisión nos lo recuerda, dado que cada vez es más amarilla. La pregunta es si la TV crea y educa audiencia o es el público quien demanda información basada en el morbo.

Fuente: El Caso.

09 de enero del 19

09/01/2019 § Deja un comentario

Juan de la Cierva, nacido en Murcia el 21 de septiembre de 1895, fue un inventor y científico aeronáutico español, ingeniero de caminos, canales y puertos y aviador que el 9 de enero de 1923, realizaba el primer vuelo con éxito en su autogiro, partiendo del por entonces aeródromo de Getafe y completando un recorrido escaso pero triunfal de 183 metros.

Tras varios prototipos y numerosos intentos fallidos, De la Cierva lograba hace justo hoy 95 años volar con su revolucionario invento y entrar así en los anales de la historia como el creador del autogiro, una aeronave pionera que sería precursora del actual helicóptero, a pesar de basarse en tecnologías y técnicas muy diferentes. Posteriormernte, Juan de la Cierva conseguiría otro hito: el primer viaje entre aeródromos desde Getafe a Cuatro Vientos, en el año 1924.

Junto con dos compañeros, José Barcala, antiguo compañero de estudios y Pablo Díaz, hijo de un carpintero, fundó la sociedad B.C.D, cuyas siglas correspondían a las iniciales de sus tres apellidos, que fue pionera en el desarrollo aeronáutico dentro de España y gracias a su capacidad. En 1912, contando sólo con dieciséis años, Juan de la Cierva logró construir y hacer volar un avión biplano, que recibió la designación BCD-1,6​ y fue apodado el Cangrejo, con piloto, el francés Mauvais y pasajero a bordo.

Mientras que el avión es una aeronave de alas fijas en el fuselaje, el autogiro inventado por La Cierva tiene alas unidas a un rotor. El autogiro hace su irrupción en el panorama de la aviación sólo veinte años después de la invención de los hermanos Wright.

Juan de la Cierva construyó en Madrid en 1920 su primer autogiro, el Cierva C.1, utilizando fuselaje, ruedas y estabilizador vertical de un monoplano francés Deperdussin de 1911, sobre el que montó dos rotores cuatripalas contrarrotatorios coronados por una superficie vertical destinada a proporcionar control lateral; la planta motriz era un motor Le Rhône de 60 CV. El aparato no llegó a volar, pues el rotor inferior giraba a menos velocidad de la prevista, y el efecto giroscópico y la asimetría de la sustentación hicieron volcar el aparato.

A este primer autogiro siguieron dos construcciones también fallidas, el C.2 y el C.3, en las que el inventor intentó, infructuosamente, resolver el problema de la diferencia de sustentación entre la pala que avanza y la que retrocede. Sin embargo, en las pruebas del C.2 se consiguieron algunos saltos de unos dos metros, lo que apuntaba a la viabilidad del invento. El problema de la sustentación del rotor no se resolvería plenamente hasta el prototipo C.4, en el que La Cierva incluyó su revolucionaria idea de articular las palas del rotor en su raíz.

Los primeros ensayos del modelo C.4, construido en 1922 conforme a los nuevos principios, fueron infructuosos. Para su definitiva resolución, la Cierva realizó una completa serie de ensayos en el túnel de viento de circuito cerrado del aeródromo de Cuatro Vientos, obra de Emilio Herrera, por aquel entonces el mejor de Europa.

El nuevo aparato corregido se probó exitosamente en enero de 1923 en el aeródromo de Getafe pilotado por el teniente Alejandro Gómez Spencer. Aunque dicho vuelo consistió únicamente en un salto de 183 m, demostró la validez del concepto.

A finales del mes, el C.4 recorrió en cuatro minutos un circuito cerrado de 4 km en el aeródromo de Cuatro Vientos, a una altura de unos 30 m. La planta motriz del C.4 era un motor Le Rhône 9Ja de 110 CV. En julio de 1923 se utilizó el mismo motor en el C.5, que voló en Getafe. A partir de ese momento, La Cierva, que había financiado a sus expensas sus experimentos anteriores, contó para sus trabajos con una subvención del gobierno español.

En 1926, con el apoyo financiero de James George Weir, industrial y aviador escocés, creó en el Reino Unido la sociedad Cierva Autogiro Company para el desarrollo del autogiro, produciendo varios modelos en ese país.

Falleció el 9 de diciembre de 1936 con cuarenta y un años de edad, al estrellarse en el despegue, en el aeropuerto de Croydon, el Douglas DC-2 de KLM en vuelo regular Londres-Ámsterdam en el que viajaba.

Fuente: Juan de la Cierva

05 de enero del 19

05/01/2019 § Deja un comentario

Un corto animado con otro enfoque sobre un problema que a todos nos concierne y muchos prefieren ignorar. Un corto para pensar en el futuro que, poco a poco, estamos diseñando.

21 de noviembre del 18

21/11/2018 § Deja un comentario

Tal día de otoño como hoy del siglo XIX, el 21 de noviembre de 1877, Thomas Alva Edison anuncia en Nueva York la creación del fonógrafo, instrumento para grabar y reproducir sonidos.

Han pasado menos de 150 años y ahora los medios son casi infinitos. Desde el LP en vinilo, consagrado por los puristas, hasta la música digital on line.

La tecnología también nos ha regalado los auriculares y los pinganillos. Disfrutemos de la música sin molestar, hagamos buena la frase de no dejar huella por donde pasamos.

31 de octubre del 18

31/10/2018 § Deja un comentario

A finales del siglo XIX, los tratamientos con vibradores eran uno de los servicios más populares ofrecidos en los balnearios de lujo en Europa y Estados Unidos, pero ¿saben cuál es el origen de este particular y polémico objeto? Aquí les contamos parte de su curiosa historia.

El médico británico Joseph Mortimer Granville es considerado el padre del vibrador por haber inventado el primero con baterías en la década de 1880. La meta era usarlo en el consultorio médico como una herramienta terapéutica para combatir lo que en la época victoriana se conocía como histeria femenina. Previamente, el tratamiento era que los médicos acariciaran manualmente a la paciente hasta que alcanzara el orgasmo, que en el contexto de la época se le denominaba paroxismo histérico al considerar el deseo sexual femenino reprimido como una enfermedad.

La compañía estadounidense Hamilton Beach lanzó en 1902 el primer vibrador eléctrico para la venta comercial. Muchas compañías diseñaron sus propios modelos y las diversas versiones se anunciaban prominentemente como máquinas de masaje antiestrés en revistas y catálogos de costura y modas. Una página del cátalogo Sears de electrodomésticos de 1918 incluye un vibrador portátil con accesorios, anunciado como muy útil y satisfactorio para el uso casero.

La imagen y reputación de los vibradores cambió completamente a mediados del siglo XX por dos razones. La primera fue que en 1952, la Asociación Americana de Psiquiatría declaró oficialmente que la histeria femenina no era una enfermedad legítima, sino un mito anticuado. El segundo motivo fue que la popularidad del cine en general hizo que las películas pornográficas tuvieran más difusión, y varias de ellas mostraban actrices utilizando el vibrador como juguete sexual.

Los vibradores se vendían disfrazados de utensilios de terapia. Cuando salió a la luz que el tratamiento para la histeria femenina era básicamente una sesión de masturbación, ya que la enfermedad no existía, y el cine porno demostró los hechos en pantalla grande, la gente empezó a ver a los vibradores como objetos de perversión sexual. Esto hizo que los vibradores desaparecieran de las revistas femeninas, catálogos y estantes de tiendas populares, como Sears Roebuck, donde se habían vendido por casi medio siglo.

Fuente: Curiosidades

26 de octubre del 18

26/10/2018 § Deja un comentario

Un insecticida es un compuesto químico utilizado para matar insectos. El origen etimológico de la palabra insecticida deriva del latín y significa literalmente matar insectos. Es un tipo de biocida.

Ya en la época helenística se describe el uso de diferentes productos para ahuyentar las moscas. Las momias eran tratadas con diferentes esencias para protegerlas de la acción del insecto sobre los cuerpos. Se usaban cenizas combinadas con grasa de cerdo para repeler a los insectos.

El desarrollo de la botánica y los descubrimientos de nuevas plantas para su utilización industrial y productiva en los siglos XVII y XVIII, llevó al descubrimiento de propiedades insecticidas en esencias vegetales como el tabaco y el piretro.

No fue hasta el siglo XX con el desarrollo de la industria de síntesis química cuando se comienzan a producir y diseñar productos insecticidas sintéticos.

A partir del tercer tercio del siglo XX y comienzos del siglo XXI, debido a los problemas de toxicidad inespecíficos de los insecticidas sintéticos, se comienzan a desarrollar productos menos tóxicos y más específicos.

Fuente: Insecticida

03 de octubre del 18

03/10/2018 § Deja un comentario

Se suele decir que fue el dramaturgo checo Karel Čapek quien inventó la palabra ROBOT. El gran público conoció la palabra robot en 1920 cuando se erstrenó su obra R.U.R. acrónimo de Robots Universales Rossum.


Sin embargo, parece ser que fue su hermano Josef quien creó el término al aconsejarle usar la palabra ROBOTI. Robota significa literalmente trabajo o labor y figuradamente trabajo duro en checo y otras lenguas eslavas.

Tradicionalmente robota era el periodo de trabajo que un siervo debía otorgar a su señor, generalmente 6 meses del año.​ La servidumbre se prohibió en 1848 en Bohemia, por lo que cuando Čapek escribió R.U.R., el uso del término robota ya se había extendido a varios tipos de trabajo, pero el significado obsoleto de servidumbre seguiría reconociéndose.

La palabra robótica, usada para describir este campo de estudio, fue acuñada por el escritor de ciencia ficción Isaac Asimov. La robótica concentra 3 áreas de estudio: la mecatrónica, la física y las matemáticas como ciencias básicas.

Fuente: Robot

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