31 de julio del 19

31/07/2019 § Deja un comentario

El Arco de Triunfo de París, o Arc de triomphe de l’Étoile o Arc de Triomphe, fue construido entre 1806 y 1836 por orden de Napoleón Bonaparte para conmemorar la victoria en la batalla de Austerlitz. Está situado en el VIII Distrito de París, sobre la plaza Charles de Gaulle ―antiguamente denominada plaza de la Estrella o Place de l’Étoile, rediseñada por Haussmann―, en el extremo occidental de la avenida de los Campos Elíseos, a 2,2 km de la plaza de la Concordia, ubicada en el extremo oriental de dicha avenida. Tiene una altura de 50 metros, un ancho de 45m y una profundidad de 22m. La bóveda grande mide 29,19m de alto por 14,62m de ancho, mientras que la pequeña mide 18,68m de alto por 8,44m de ancho.

Imaginen que un iluminado decide aplicar un cuerpo que ocupando la luz del arco permita el acceso entre los dos elementos verticales que como columnas sustentantes soportan la obra, icono de la ciudad. Y quizás aún peor, que las autoridades competentes permitan y autoricen la realización del proyecto.

El edificio del Banco de Santander es la sede social del citado banco, situado en el Paseo Pereda de la ciudad del mismo nombre, separado del mar por los Jardines Pereda. Es obra del arquitecto Javier González de Riancho. El edificio fue concebido entre los años 1919 y 1923 a partir de una estructura existente. En 1919 la propiedad, que entonces era un hotel, fue comprada por el Banco de Santander. En 1923 se hicieron sucesivas reformas y se agregaron esculturas y pináculos. Posteriormente se adquirieron dos casas adyacentes y el edificio empezó a funcionar como sede de la entidad, añadiéndosele la mitad izquierda en los años 50. Un problema fue que debía respetarse la calle que lo atraviesa, por lo que se adoptó la solución en arco. Actualmente es bien de interés cultural con la categoría de conjunto histórico declarado.

El Proyecto Pereda, contempla la remodelación del edificio del Banco de Santander, según un proyecto del estudio del arquitecto David Chipperfield, en un moderno museo que albergará la magnífica Colección de obras de arte de la entidad. El proyecto actúa sobre el arco para establecer una comunicación horizontal entre las alas.

La función sobre la forma es la forma correcta de entender la arquitectura y el diseño. Pero no se ha de olvidar el respeto por el patrimonio. A nuestro entender, lo que se está tratando de vender como una ventana abierta a la cultura no es sino la destrucción de la historia, cerrando la comunicación visual de la ciudad con la bahía, es decir, con el horizonte. Un atentado formal que destruye los volúmenes del arco y por tanto un icono de la ciudad y de la banca que ni Ayuntamiento, ni Colegio de arquitectos, ni Patrimonio, deberían permitir.

Fuentes: Edificio Banco de Santander & Arco de Triunfo de París.

Interesante entrevista Han convertido a los arquitectos en los seres más peligrosos para el patrimonio. Rafael Manzano, Arquitecto del Servicio de Defensa del Patrimonio Artístico Nacional de la Dirección General de Bellas Artes

30 de julio del 19

30/07/2019 § Deja un comentario

En una silenciosa noche del siglo XVIII, paseaba aburrido y cansado por la callejuela de San Justo de Madrid, el apuesto y galante caballero don Juan de Echenique. Vestía, con orgullo un tanto vanidoso, el uniforme de los guardias de Corps de Carlos IV. En su cinto pendía un espadín, que al andar tropezaba en el muro de la estrecha calleja.

A don Juan, aquella noche al igual que en las anteriores, le esperaba una mujer que ya había aburrido al igual que de las anteriores. Estaba dispuesto a abandonarla como a las otras. Necesitaba nueva savia, fuerte, distinta, algo difícil y misterioso que atrajera su atención cansada ya de amores fáciles.

Estaba en estos pensamientos, cuando notó que la pared de la callejuela se iluminaba con un leve resplandor. Alzó el rostro y a la luz venía de un balconcillo que se acababa de encender, vio confusamente unas sombras que se entrecruzaban unos instantes y finalmente un contorno femenino que se apoyaba en la barandilla. Apenas don Juan podía distinguir la faz de la extraña mujer, pero adivinó su espléndida cabellera que caía sobre los hombros, y una voz muy dulce que amablemente le invitó a subir.

Aquello era apasionante, su corazón latía de emoción, iba a saborear algo nuevo y desusado. Se plantó frente a la puerta de la vieja casa hasta que la dama bajó para abrirle. Don Juan no pudo contener la exclamación al contemplar tan extraordinaria belleza.

Aquella dama le condujo por salones ricamente decorados, que no correspondían con el pobre aspecto exterior de la casa, hasta un rincón más intimo y acogedor. Allí transcurrieron veloces las horas para los dos amantes, hasta que en la espadaña del templo vecino sonaron las campanas del amanecer, hora en que debía volver a prestar guardia en palacio.

Precipitadamente atravesó los salones y salió por la puerta, marchó con paso rápido hasta llegar a la Calle Mayor. Fue allí cuando, ya repuesto de las emociones, echó de menos su espadín. Deshizo lo andado y regresó a la casa. La puerta estaba cerrada, llamó con violencia. Un anciano que por allí paseaba, se acercó al caballero.
-¿Qué quiere vuecencia a estas horas?–le preguntó.
-Acabo de salir de esta casa hace unos minutos y necesito entrar para coger el espadín que dentro olvidé-respondió don Juan.

El viejo como respuesta soltó una carcajada y aconsejó a don Juan ir a dormir y esperar a que se le pasaran los efectos del alcohol. El caballero juró y perjuró que estaba sereno, que había pasado allí la noche y que necesitaba el espadín para volver a prestar servicio.

Ante la insistencia, el anciano le explicó que aquella casa estaba deshabitada desde hacía muchos años atrás, que él era el guardián y que no tendría inconvenientes en abrirle la puerta, si es que necesitaba cerciorarse de ello con sus propios ojos.

Ante el estupor de don Juan, el anciano le condujo a través de los mismos salones, antes lujosos y relucientes y ahora cubiertos por una espesa manta de polvo que ocultaba el colorido. Tuvo fuerzas para llegar hasta la habitación donde había pasado la noche y allí, sobre la silla, encontró su espadín reluciente e intacto.

Cuentan los vecinos de la calle San Justo de Madrid, que don Juan, horrorizado por todo aquello, corrió a colocar su espada como ofrenda a los pies de la imagen del Cristo de los guardias de Corps, donde desde entonces permanece como símbolo de la leyenda.

Fuente: El espadín del Guardia de Corps

29 de julio del 19

29/07/2019 § Deja un comentario

Die Nachtschmetterlinge, es decir, las mariposas nocturnas, es un conjunto de 121 ilustraciones de dichos insectos publicado por Jakob Hubner en 1880.

Die Nachtschmetterlinge.pdf

Como es habitual en nuestros posts, les dejamos el enlace al pdf [11.7MB] bajo la ilustración para que aquellos que estén interesados en hojear el volumen lo puedan hacer tranquilamente.

28 de julio del 19

28/07/2019 § Deja un comentario

Josef Fiala, también conocido como Joseph Fiala, fue un compositor, oboísta, virtuoso viola da gamba, violonchelista y pedagogo, nacido el 3 de febrero de 1748 en Lochovice, Bohemia.

Comenzó su carrera profesional como oboísta al servicio de la Condesa Netolicka. En 1777 viajó a Munich para servir en la orquesta de la corte del Elector Maximilian Joseph.

Ese mismo año, Wolfgang Amadeus Mozart quedó impresionado por la orquesta de viento de Fiala y le ayudó a obtener un cargo tras de la muerte del Elector.

En 1785, Fiala fue a Viena y en 1786 a San Petersburgo, donde trabajó en la corte de Catalina la Grande. En 1790 viajó a Prusia, donde se desempeñó como instrumentista de viola da gamba en la corte de Friedrich Wilhelm II.

Finalmente, en 1792 llegó a ser el Kapellmeister en Donaueschingen, donde pasó el resto de su vida. Murió el 31 de julio de 1816

Fiala escribió un concierto para viola da gamba, un concierto en si bemol mayor para oboe y orquesta, varios bailes, composiciones de cámara y sinfonías, así como un concierto para corno inglés, transcrito de una obra original para viola da gamba.

Fuente: Josef Fiala.

27 de julio del 19

27/07/2019 § Deja un comentario

A veces las situaciones se encadenan para producir resultados sorprendentes…

Publicamos este corto gracias a la colaboración de nuestro admirado David de Ramón.

26 de julio del 19

26/07/2019 § Deja un comentario

Leopoldo García Ramón, nació en Valencia el 11 de septiembre de 1876. Fue un pintor español discípulo de Sorolla. Residió en Francia varios años y a su vuelta se le apodó el francesito. Su estancia en Francia influyó en su pintura, incorporando elementos del impresionismo francés a la tradición levantina sorollesca que predomina en toda su obra.

Algunas de sus pinturas se conservan en el Museo de Bellas Artes de Valencia, destacando entre ellos un bodegón fechado en 1893 y una interesante escena de interior titulada El baño, París 1902. En este cuadro encontramos una escena de la vida íntima de las mujeres, pero girando en torno a un punto de interés distinto: los cuidados a un recién nacido. La madre todavía débil del parto, mira con ternura cómo bañan a su hijo. Esta escena alegre tiene lugar en un ambiente burgués, en la casa de una familia acomodada, como indica el papel pintado de la pared, los adornos de la chimenea y el espejo. La bañera y el vestido de la nodriza quedan cortados por el bajo inferior central del lienzo, incorporándonos a la escena.

El autor estaba preocupado por la luz y compone una escena alegre y luminosa, en la cual hace brillar el zinc de la bañera. Este cuadro es un canto a la vida, no sólo por el niño que inicia la suya sino también por la alegría y la salud que desborda la nodriza, sólida y robusta. A pesar del aire moderno y laico de este cuadro, el tema y manera de abordarlo, recuerdan uno de los temas favoritos de la pintura occidental desde la Edad Media, el nacimiento de la Virgen María.

La característica principal de la pintura regional valenciana es la instantaneidad, reflejada en un intenso tratamiento del color y una pincelada rápida y continua. Se preocupó también por las escenas de costumbres, ejecutando algunos retratos, entre los que destaca el autorretrato disfrazado de dios Baco.

Fuente: Leopoldo García Ramón

25 de julio del 19

25/07/2019 § Deja un comentario

Para aquellos que todavía no están de vacaciones y ya van al límite, agotados, les presentamos un chindogu que puede ayudarles a sobrellevar la carga de los últimos días

Con este diseño se garantiza una relajación importante del antebrazo, tal como ya han reconocido varias de las clínicas más importantes del mundo.

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