04 de marzo del 18

04/03/2018 § Deja un comentario

Ernest Chausson (París, 20 de enero de 1855-Limay, Seine-et-Oise, 10 de junio de 1899) fue un compositor romántico francés. Su obra, relativamente modesta en cuanto a cantidad (no llegan a setenta sus obras, con sólo 39 números de opus), muestra la influencia de César Franck y de Richard Wagner. Sus obras más conocidas son el Poème, para violín y orquesta, la Sinfonía y la ópera Le Roi Arthus.

En octubre de 1879, a la edad de 25 años, se matriculó por libre en la clase de composición que Jules Massenet impartía en el Conservatorio de París. Tenía ya escritas algunas composiciones, como dos sonatinas para piano a cuatro manos, algunas variaciones, algunas canciones, aunque los manuscritos más antiguos que se conservan son de estudios de composición corregidos por Massenet. Se presentó al Prix de Rome en 1880 con la cantata L’Arabepara tenor y coro de hombres, pero fracasó en el concurso. Continuó sus estudios hasta 1883, primero en el Conservatorio y después, de forma privada, con César Franck, al que había sido presentado por d’Indy. En 1882 viajó a Alemania, principalmente para escuchar a Wagner. Asistió en el Festival de Bayreuth al estreno de Parsifal, acompañado por d’Indy.

Habitualmente, se clasifica su obra en tres periodos. El primero, 1878-86, caracterizado por la influencia de las enseñanzas de Massenet, sería el periodo de las melodías elegantes, a menudo un poco relamidas, con canciones como Le charme (1879), Les papillons (1880) o la Sérénade Italienne (1880). En este periodo hay una evolución de la trama armónica y formal, influenciada por las músicas de Wagner —como en la orquestación de Viviane (1882)— y de César Frank —como en las canciones Nany (1880), La dernière feuille (1880), las Quatre mélodies op.8 (1882-88), el Hymne védique (1886), y una obra mayor, La caravane (1887).

El segundo periodo coincide con su nominación como secretario de la Société de Musique en 1886. Se atribuye a la frecuentación de los medios artísticos y, sobre todo, al de los compositores, la emergencia de un fuerte carácter dramático, que también se explica por su carácter pesimista, o por el deseo de deshacerse de la imagen de rico diletante que siempre lo acompañó. Entre las obras más destacadas de esta etapa se pueden mencionar el Poème de l’amour et de la mer (1882-93), La légende de Sainte-Cécile (1891), su opera Le roi Arthus (1886-95), cuyo libreto escribe también, la Symphonie op. 20 (1889-90) y el Concerto op. 21 para piano, violín y cuarteto de cuerdas (1889-91).

La muerte de su padre en 1894 marca el principio del tercer periodo, caracterizado por la gran influencia que en él ejercen los poetas simbolistas y sus lectura de los rusos Dostoievski, Turguenev y Tolstoi. De esta época son el ciclo de las Serres chaudes (1893-96) sobre poesías de Maeterlinck, la Chanson perpétuelle (1898), el Poème opus 25 para violín y orquesta, estrenada por Ysaye y muy apreciada por Debussy.

Chausson fue un amateur que tuvo gusto y supo hacer. Se benefició de un entorno muy propicio, pero comenzó su vida de compositor con un bagaje técnico relativamente pobre. Lo que le faltaba, lo adquirió, descubrió e inventó a lo largo del tiempo y de sus obras. Es por ello por lo que puede que componga tan lentamente (Arthus, que en teoría pertenece al segundo periodo, permaneció en su pupitre durante 9 años y es, de hecho, una obra del pretendido tercer periodo). Con los años, la obra de Chausson ganó constantemente en maestría formal y muestra una brillante armonía, a menudo original, a veces audaz, construida sobre la herencia de César Frank, aun cuando esté teñida por la admiración que siente por la música wagneriana.

Amplia documentación: Ernest Chausson

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