06 de junio del 17

06/06/2017 § Deja un comentario

Nuestra historia comienza con el especialista en ufología y abducciones, Budd Hopkins. Tras la publicación de su libro Intrusos, una de sus lectoras llamada Linda Napolitano, le envió una carta transmitiéndole que tras leer su libro recordó que trece años antes descubrió que había sido sometida a cirugía nasal. Afirmaba que ella nunca necesitó de este tipo de cirugía y que no recuerda haberse sometido a tal operación, su madre lo confirma.

Tras una reunión con Hopkins, Linda comenzó a asistir a reuniones de grupo de apoyo para personas abducidas. En un examen de rutina, un objeto metálico fue descubierto dentro la cavidad nasal de Linda. Se le hizo una radiografía a la nariz y dos semanas después sufrió una hemorragia nasal grave durante la noche. Después de esto se comprobó con una nueva radiografía que el objeto metálico ya no estaba en su nariz aunque había marcas de un implante. Nadie supo lo que ese metal era o para que servía.

El 30 de noviembre de 1989, Nueva York, Hopkins recibe una llamada de Linda a altas horas de la madrugada. La mujer afirma haber sido abducida por extraterrestres. Tras este hecho Hopkins decide someter a Linda a sesiones de hipnosis. Poco a poco en cada sesión Linda cuenta su relato: estaba dormida cuando de repente vi varias figuras a los pies de mi cama, los cuales describe como los típicos alienígenas grises que conocemos todo el mundo. Cuenta como los alienígenas junto a ella levitan y salen flotando por la ventana hasta llegar a un OVNI, también comenta su examen dentro de la nave.

Quince meses después Hopkins comprobó que el suceso podría ser mucho más real de lo que parecía. Ocurrió algo que le llamo mucho la atención, llegó a su buzón una carta. Esta carta tenía el remite de dos agente de la policía llamados Richard y Dan, en la que le comentaban algo del caso de abducción de Linda. Hopkins tras varios intentos fallidos de localizar a estos dos oficiales descubrió algo que que le hizo pensar, estos dos agentes de policía en realidad eran agentes de la CIA, es decir, la Agencia Central de Inteligencia.

Richard y Dan afirmaban en su carta ser testigos de lo que aconteció en el apartamento de Linda. Más tarde se supo que los agentes se mantuvieron al margen de todo durante tanto tiempo porque el día de los hechos escoltaban a una figura política muy conocida. Contaron que los tres se dirigían en el coche a un helipuerto de Manhattan cuando el coche, a su paso por el puente de Brooklyn, se paró y dejó de funcionar repentinamente. Desde allí, la figura política popular y sus escoltas contemplaron todos los hechos.

La historia no termina aquí. A los pocos meses, todo parecía más real y más insólito. Una segunda carta llego al buzón de Hopkins. La enviaba una mujer con el sobrenombre de Janet Kimble. En la carta relata cómo mientras cruzaba el puente de Brooklyn observó como los coches dejaron de funcionar y todas sus luces y las del puente se apagaron de repente. Al observar esto, Janet bajó de su coche y junto a los demás conductores y transeúntes del puente observó una mujer flotando en el aire a doce pisos de altura junto a un OVNI que sobrevolaba el edificio de apartamentos.

La noticia fue aun más espectacular cuando más tarde se descubrió la personalidad del protegido de Richard y Dan. Esta persona, a pesar del supuesto envío de cartas a Hopkins y tras haber mantenido alguna que otra conversación en persona con él, pidió su anonimato. Esta persona anónima era el Secretario General de la ONU, Organización de las Naciones Unidas, Don Javier Pérez de Cuéllar.

Con toda esta información que Hopkins estuvo recopilando daba por supuesto que este no era un caso como los demás, ya que ningún presidente de la ONU o dos agentes de la CIA, nunca han corroborado un testimonio de un caso tan surrealista. Hopkins no podía creer todo lo que se había descubierto. Un día decidió dar a conocer todo este caso.

Su primera publicación acerca del caso fue en la revista MUFON UFO en septiembre y diciembre de 1992. Sin embargo, el caso Napolitano llegó a generar un gran interés internacional. Se hablo del tema en revistas y periódicos como Wall Street Journal, Omni, Paris Match,  y New York Time, entre otros. Y sus protagonistas, Hopkins y Linda aparecieron en programas de tv como Inside Edition.

Se comenzó a cuestionar por qué los agentes de la CIA no habían acudido a su organización para descubrir los hechos y por qué no habían dicho nada en un año. Se supuso que sería un truco. Más tarde uno de los agentes mostró un comportamiento obsesivo. Al parecer el suceso le afectó tanto que perdió la cabeza. Se afirma que secuestró a Linda para acusarla de estafadora y para que confesara su engaño.

A lo anterior se sumó el planteamiento de la posibilidad de algún tipo de participación del gobierno en el caso. Además aparecieron pruebas que demostraron que el caso Linda Napolitano encajaba perfectamente con una campaña del gobierno de EE.UU. de encubrimiento y de una desinformación dañina. Los escépticos desestimaron el caso.

Este caso de abducción es uno de los mejores documentados en la historia. La mayoría de casos comunes solo tienen la prueba de una persona que ha sido abducida. Pero ¿qué caso tiene como testigos a un Secretario General de la ONU y a dos agentes de la CIA?

Post dedicado a los extraseres K1M & J053P que abducen cada invierno a nuestro querido Gafotas.

Leído en: La leyenda cósmica de Linda Napolitano.

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