20 de mayo del 15

20/05/2015 § 1 comentario

El equipo desea que el post les coja con hambre, porque si ayer hablábamos de vinos, hoy lo vamos a hacer de bocadillos. Sí, de los doce míticos bocadillos que uno puede tomar en San Sebastián. Atentos.

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El bocadillo de tortilla de patata del bar Juantxo es seguramente el bocata por excelencia de San Sebastián, el más conocido y uno de los más demandados a la par que sencillos. La receta particular, precociendo la patata antes de freírla, la convierte en una tortilla diferente y única. Por el módico precio de 2,90 € el comensal se queda bien a gusto, mientras escucha cómo hacen los pedidos a la cocina entonando la célebre frase de tortillana bat gehigo por el interfono. Una buena alternativa al bocata de tortilla de patata es el bocadillo de calamares a la romana, que algunos lo piden con mahonesa. Al bar se puede acceder desde sus dos extremos: Por la calle Embeltran o por la calle Esterlines. Con buen tiempo, sentarse en las mesas de la plazoleta que hay en la calle Esterlines es una muy buena opción.

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El bocadillo completo de la Bodega Donostiarra, en la calle de Peña y Goñi del barrio de Gros, es un clásico de bonito, anchoas y guindilla popularmente conocido también como bodeguilla. Embadurnado en un buen aceite y con ese langostino de Ibarra encurtido que le da una chispa especial, es otro de los bocatas míticos de San Sebastián. Además de esta especialidad sirven ensaladas, raciones, tortillas recién hechas, una exquisita chuleta o unas brochetas que quitan el hipo.

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No se asusten por lo exótico de esta propuesta. El bocadillo de lengua del Haizea es uno de los imprescindibles entre los bocadillos de San Sebastián. El bar está situado en la esquina entre las calles Aldamar y General Etxague, muy cerca del Boulevard. La lengua rebozada en huevo, cortada muy fina y bien tierna, la acompañan con pimientos rojos si se quiere. Se puede degustar mientras se observa, a través de su cristalera, el trajín de la calle Aldamar. Una auténtica delicia capaz de quitar la tontería a aquellos que dicen que no les gusta la lengua de ternera.

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La Carolina es el clásico bocadillo de pechuga empanada con lechuga y mahonesa, la especialidad del Bar Giroki situado en la calle Embeltran 4 de la Parte Vieja de San Sebastián. Un éxito encontrar libre en este lugar alguna de las mesas de la tarima elevada que hay al fondo y que ofrece una situación privilegiada para observar todo lo que ocurre en el bar mientras se disfruta del bocadillo. El Giroki ha cambiado recientemente de dueños, pero han tenido la vista de mantener intacta una de sus principales señas de identidad.

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Esta es una de esas especialidades que hay que conocer para poder degustar, pues no aparece en ninguna de laz pizarras ni de las cartas del bar Gorriti, en la esquina de las calles San Juan e Iñigo de la Parte Vieja, junto al mercado de La Bretxa. El bocadillo de muturra consiste en unas buenas lonchas de fiambre de morro de cerdo, muy parecido a la cabeza de jabalí, acompañado de unos aros de cebolla fresca, unos pepinillos troceados, guindillas y un buen chorretón de aceite. Es sin duda uno de los bocadillos más especiales de San Sebastián.

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La Cepa es uno de esos bares con solera de la Parte Vieja de San Sebastián. Famoso por sus jamones, que aún cuelgan del techo justo encima de la barra, todo donostiarra que se precie ha comido el bocadillo de ibérico que se sirve en este sitio. Hace ya un tiempo que cambiaron de dueños y el lugar perdió algo de su gracia original, pero sigue teniendo buenos jamones y su bocadillo es uno de esos que hay que probar aunque sea una vez en la vida. Es de jabugo pero no muy grande y vale 5 €. Antiguamente, el lugar de San Sebastián por excelencia para comer buen jamón era Casa Alcalde, pero este también dio un bajón. En el centro, Casa Vallés era conocido por su jamón antes de que se hiciera famosa la gilda. Aunque si tengo que recomendar un sitio para comer buen bocadillo de jamón, ese es el Bar Rincón, que también está en la calle Reyes Católicos.

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El bar Narrika, junto con su bocadillo denominado Autónomo, es uno de los más populares de la Parte Vieja de San Sebastián en lo que a bocatas se refiere. La leyenda cuenta que su plancha ha ido adquiriendo con los años una cualidad propia que confiere a los ingredientes de sus bocadillos un sabor especial. El lomo, las setas y el bacon que tienen la suerte de pasar por esta plancha gozan de un sabor único, que hace que sus bocadillos sean de los más apreciados de la zona. El Autónomo está compuesto por lomo, pavo, setas y pimiento verde. Otras especialidades son las patatas bravas, el bocadillo Sarriegi y el bocata de riñones, este último no apto para los paladares sensibles.

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El bar Sport de la Calle Fermín Calbetón es otro de los habituales en la ruta de pinchos por la Parte Vieja donostiarra. Uno de sus bocadillos más apreciados es el mixto de bacon vegetal, que lleva queso, lechuga, tomate, huevo cocido y mahonesa, además del citado tocino. Este bar es también conocido por su jugoso foie a la plancha, servido en dos tacos sobre una rodaja de pan y con un toque de pimienta, si se contesta afirmativamente a la pregunta del barman. Las crepes de changurro y hongos y el chipirón a la plancha también son famosos por derecho propio.

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Udaberri significa primavera en vascuence y es el nombre de uno de los bocadillos más solicitados del bar Etxaniz, otro de los míticos de la calle Fermín Calbetón. Es un bocata mixto compuesto de jamón de York y queso, lechuga, tomate, huevo duro y mahonesa. Hay otro bocadillo que se llama Negua, que significa invierno y lleva lomo, queso, bacon y pimientos verdes o rojos, dependiendo del gusto del consumidor. La calle es una de las más concurridas de San Sebastián para el chiquiteo, tanto nocturno como diurno, lo que convierte el bar Etxaniz en un buen sitio para coger fuerzas antes de salir de fiesta.

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En el barrio de Amara, muy cerca de la estación de autobuses de San Sebastián, se encuentra Casa Maruxa, un bar restaurante de cocina gallega en el que corren ríos de Ribeiro y el Albariño se sirve a la taza, como mandan los cánones. El nombre proviene de Maruxa Liñeiro, una gallega que llegó a San Sebastián procedente de la Coruña en 1967 y abrió el restaurante que lleva su nombre desde 1984. En 2010, su hijo Sebas pasó a dirigir el establecimiento siguiendo la tradición familiar. Además de caldos, caldeiradas y mariscos llegados de Finisterre, en Casa Maruxa sirven unos exquisitos bocatas de jamón, lacón o pernil. Nuestro favorito es el bocadillo de lacón con queso, creo que gruyère, pero también es muy recomendable el de jamón ibérico con queso que se puedes comer, si se quiere, calentito.

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El Bar Danena es otro de los míticos de la Parte Vieja donostiarra en lo que a bocatas se refiere. Igual que el Juantxo, que está justo al lado, tiene entrada desde las calles Enbeltran y Esterlines. Es posible que por esa misma razón el Juantxo le haya hecho sombra a lo largo de los años pero siempre ha sido un buen sitio para comerse un bocadillo. Al igual que ocurre en el bar vecino, el bocadillo de calamares es una buena alternativa y ha sido junto con el de tortilla de patata uno de los bocatas míticos de ambos bares. Lo sirven también con mahonesa, aunque puede resultar un poco pesado. Otra de las especialidades es el Kaxerito, un bocadillo compuesto de bacon, pimientos y huevo frito.

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Para rematar. Los bocadillos del bar Ione han sido siempre conocidos por su tamaño, que les ha valido el calificativo de traineras. En este bar del barrio de Loyola se puede poner entre pan y pan prácticamente todo lo que se te ocurra: Filetes, lomo, pollo, bacon y… ¡patatas fritas! El bocata más mítico del Ione es el de filete con patatas, que fue apodado matahambres por los soldados del cuartel de Loiola que hay al otro lado del río Urumea, según nos contó el dueño del establecimiento. Se puede pedir entero (media barra de pan) o medio, pero en un bar en el que el tamaño de sus bocatas sí importa, es tontería pedirlo pequeño. La alternativa al matahambres es el no menos nutritivo jacobo con patatas, que lleva jamón serrano, queso y patatas entre dos filetes de ternera que a su vez están cubiertos de pan.

Post elaborado por debocados

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§ Una respuesta a 20 de mayo del 15

  • Isaac Mar del Plata dice:

    Brother, pues me gocé con la visualización de este post tan lindo y se me hizo la boca agua. Pero vos dejás sin mencionar el bocadillo de mortadela ¿viste? acá sí que os agarré.

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