02 de enero del 15

02/01/2015 § Deja un comentario

Ha empezado un nuevo año, un tiempo excelente para aprender y corregir algunos de los errores que cometemos. Por ejemplo, con los alimentos que metemos en la nevera y que no deberíamos hacelo. Aquí dejamos unos cuantos ejemplos.

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01. Los tomates: Si vives en una gran ciudad, es muy probable que añores el sabor de los tomates de verdad. Mucha culpa de ello la tienen las cámaras frigoríficas donde esta fruta permanece durante su traslado y almacenaje para que dure más. Las bajas temperaturas detienen su maduración natural, pero también tienen un impacto devastador sobre su textura y sabor porque rompen las membranas internas y las convierten en una especie de harina pastosa. Lo mejor que puedes hacer es mantenerlos en un recipiente de vidrio o en una cesta.

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02. Los plátanos: Esta fruta crece en climas cálidos, por lo que no le sientan bien las bajas temperaturas. El frío inhibe las enzimas de la maduración, y son otras moléculas las que empiezan a trabajar más duro: la piel se ennegrece, se ponen duros y pierden su sabor original.

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03. Albahaca: La clave es conservarla fresca pero no demasiado fría y en la proporción adecuada de humedad. Es decir, lejos del frigorífico. En él, la albahaca absorberá los aromas de los alimentos cercanos y sus hojas pueden ponersae negras.

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04. Patatas: No las metas en la nevera si no quieres que se oscurezcan y desarrollen un sabor desagradablemente dulce. Las bajas temperaturas hacen que el almidón se convierta en azúcar, lo que desvirtúa por completo su sabor original.

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05. Chocolate: A no ser que contenga productos lácteos, no solo no es necesario sino que el frío altera tanto su sabor como su aspecto.

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06. Aguacates: Si los has comprado ya maduros y no los vas a utilizar de inmediato, puedes guardarlos en la nevera. Si no, terminantemente prohibido refrigerarlos. Esto es importante porque el proceso de maduración de los aguacates empieza justo al cogerlos del árbol.

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07. Pan: Guardarlo en el frigorífico es uno de los mayores errores que se pueden cometer.El frío secará rápidamente el pan y lo convertirá en incomestible. Si quieres conservarlo durante largos periodos de tiempo, el congelador es una gran opción.

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08. Cebolla: La humedad de la nevera convierte su interior en una pasta de textura desagradable. Además, las cebollas no se extraen de la tierra con esa piel protectora de color marrón. Para desarrollar y mantener esa capa protectora, necesitan un periodo de curación en un ambiente seco y oscuro (la luz provoca que las cebollas se vuelvan amargas) con circulación de aire. Deben guardarse separadas de las patatas para evitar que la humedad que estas desprenden de manera natural acabe estropeando las cebollas.

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09. Ajo: Después de unos días en el frío, se vuelve gomoso y es probable que el ajo empiece a brotar tras volver a la temperatura ambiente. Su sabor se resiente a bajas temperaturas, por lo que lo ideal es conservarlo en un lugar fresco y seco.

Post extraído de Lo estás haciendo mal, gracias a la colaboración de Jaume Escandell Tur.

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