16 de noviembre del 18

16/11/2018 § Deja un comentario

¿Sabemos usar la R? Es de suponer que sí pero por si acaso aquí dejamos unas normas sencillas de obligado cumplimiento. La letra R cuando se escribe sencilla tiene un sonido suave, como en las palabras: cara, pera o mira. Cuando se escribe doble, RR, tiene un sonido fuerte como en las palabras barro, cerro o perro. Es decir, la dificultad de esta letra es que a veces se escribe sencilla, R, pero tiene un sonido fuerte como risa o alrededor. Veamos algunas reglas que nos ayudarán a saber cuando debemos escribir con R o RR.


Reglas de las Palabras que se escriben con R:
   -Al final de una palabra. En estos casos suena suave, como ensentir, saber, intuir o confiar.
-En medio de palabra, con sonido suave, como mirada, barba, sarten, calendario o marco.
-Después de las consonantes B, C, D, F, G, P y T con sonido suave, como en brillo, criado, dromedario, frágil, grillo, prueba o tronco.
-Al principio de palabra. En estos casos suena fuerte, como en rama, remedio, ritual, rodamiento o rumiante.
-Después de las consonantes L, N y S , tiene un sonido fuerte, como en alrededor, honradez o israelita.
-Después del prefijo sub, también tiene un sonido fuerte, como en subrayado o subrogación.

Reglas de las Palabras que se escriben con RR:
   -Se escribe RR en los sonidos fuertes que van entre vocales, como en arroyo, arriba, barreño, carrera, desarrollo o parrilla.
-El prefijo de negación IN se transforma en IR delante de R, como irreal (no real) o irrealizable (no realizable).
-En las palabras compuestas cuyo primer elemento termine en vocal y el segundo empiece por R, como pelirrojo o pararrayos.

Excepciones:
cuando los dos términos del compuesto estén separados por un guión como en greco-romano.

Ahora ya no hay disculpa para aquellos que la escriben mal aunque la pronuncien más o menos bien o bien del todo.
Fuente: Reglas de la R – RR

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15 de noviembre del 18

15/11/2018 § Deja un comentario

Algunas prendas se guardan con cuidado, se cuelgan con esmero y por la mañana, las miramos para elegir cual nos vamos a poner. Sin embargo, otras se guardan en cajones y quedan ocultas a nuestra vista. En el caso de los calcetines es así, se doblan cuidadosamente, o no, y solo se sacan para ser usados. Entonces, por qué no un lugar adecuado para observarlos, admirarlos, elegirlos?

El Sock Hanger™ resuelve este problema. Un chindogu cargado de lógica para hacer un uso equilibrado de nuestra ropa. Un elemento que puede llegar a hacer que vistamos los pies con el mismo sentido de orgullo que se usa con el resto del vestuario.

14 de noviembre del 18

14/11/2018 § Deja un comentario

¿Por qué cuando alguien siente un dolor muy grande se dice que ve las estrellas? ¿Qué tipo de relación místico-cósmica existe entre el dolor y los astros del cielo? No se sabe con certeza, pero parece que es una creencia bastante popular ya desde la Antigüedad, ya que la expresión ver las estrellas la encontramos en una de las primeras biografías de Claudio Tolomeo, el famoso astrónomo que desarrolló el sistema geocéntrico vigente hasta Galileo.

En esta anónima biografía, el autor alude a una anécdota difusa ya desde poco después de la muerte del astrónomo. Se cuenta que Tolomeo desarrolló su interés y su pasión por la astronomía después de un episodio traumático: una caída de un caballo que lo tuvo durante más de una semana en lo que parece que fue un estado de coma.

Cuando despertó, Tolomeo abandonó su anterior profesión y se dedicó en cuerpo y alma al estudio de los cuerpos celestes, como si hubiera tenido algún tipo de revelación durante su convalecencia. La frase de la biografía Tolomeo primero cayó del caballo y después vio las estrellas fue después interpretada de manera un poco diferente, dando paso a la relación que conocemos hoy en día entre el dolor y los astros.
Fuente: Emitologías

13 de noviembre del 18

13/11/2018 § Deja un comentario

Hubo una vez, en Teruel durante el siglo XIII, un rico mercader que tenía una bella hija llamada Isabel de Segura. La muchacha y un muchacho pobre pero honrado de nombre Diego de Marcilla, se encontraron un día en el mercado y se enamoraron profundamente. Los jóvenes se amaban, hablaron de su amor y el joven le dijo que deseaba tomarla por esposa. Ella respondió que su deseo era el mismo, pero que supiese que nunca lo haría sin que su padre y madre lo aprobasen. Por desgracia, pese a que Diego Marcilla era un joven de buenas prendas, no poseía riquezas ni hacienda alguna. Él le dijo a la doncella que, como su padre tan solo lo despreciaba por la falta de dinero, si ella quería esperarlo cinco años, estaría dispuesto a salir a trabajar allí donde fuera necesario para poder ganar dinero y hacerse digno de matrimonio. Ella se lo prometió.

Peleando contra los moros, ganó pasados cinco años cien mil sueldos y durante este tiempo Isabel fue muy importunada por su padre para que tomase marido. Logró impedir que la casara diciéndole que había hecho voto de virginidad hasta que tuviese veinte años y sosteniendo que las mujeres no debían casarse hasta que pudiesen y supiesen regir su casa. Pasados los cinco años el padre le dijo: Hija, mi deseo es que te cases. Y ella, viendo que el plazo de los cinco años estaba a punto de concluir y su novio no comparecía ni daba razón de sí, terminó por creer que estaba muerto. El padre organizó la boda con un rico pretendiente. No obstante, en ese mismo día regresó Diego de Marcilla, que había sido sufrido todo tipo de contratiempos.

Esa noche, Diego logró entrar sin ser visto a la recámara en que los esposos dormían, y suavemente la despertó, rogándole Bésame, que muero, y ella le respondió dolida: Quiera Dios que yo falte a mi marido; por la pasión de Jesucristo os suplico que busquéis a otra, que de mí no hagáis cuenta, pues si a Dios no ha complacido, tampoco me complace a mí. Él dijo otra vez: Bésame, que muero. Cuando ella repuso No quiero, él cayó muerto.

Ella, que lo veía como si fuera de día por la gran luz de la habitación, se puso a temblar y despertó al marido diciendo que roncaba tanto que le hacía sentir miedo, que le contase alguna cosa. Y él contó una burla. Ella dijo que quería contar otra. Y le contó lo ocurrido y de cómo con un suspiro Diego había muerto. Dijo el marido: ¡Oh, malvada! ¿Y por qué no lo has besado?. Repuso ella: Por no faltar a mi marido. Ciertamente-dijo él-eres digna de alabanzas. Él, todo alterado, se levantó y no sabía qué hacer. Decía: Si las gentes saben que aquí ha muerto, dirán que yo lo he matado y seré puesto en gran apuro. Acordaron esforzarse y lo llevaron a casa de su padre. Lo hicieron con gran afán y no fueron oídos por nadie. A la joven le vino al pensamiento de cuánto la quería Diego y de cuánto había hecho por ella, y que por no quererlo besar había muerto. Acordó ir a besarlo antes de que lo enterrasen; se fue a la iglesia del señor San Pedro, que allí lo tenían. Las mujeres honradas se levantaron por ella. Ella no se preocupó de otra cosa más que de ir hacia el muerto. Le descubrió la cara apartando la mortaja, y lo besó tan fuerte que allí murió. Las gentes que veían que ella, que no era parienta, estaba así yacente sobre el muerto, fueron para decirle que se quitase de allí, pero vieron que estaba muerta. El marido contó el caso a todos los que había delante, según ella se lo había contado. Acordaron enterrarlos juntos en una sepultura. Juntos para siempre.

Fuente: Los amantes de Teruel.

12 de noviembre del 18

12/11/2018 § Deja un comentario

Un lunes más dseguimos con la publicación de los volúmenes del Edwards’s Botanical Register, también llamado Ornamental flower-garden and shrubbery. El Volumen XV que hoy presentamos es un libro con 89 extraordinarias ilustraciones de las plantas y arbustos que crecían en los jardines británicos del siglo XIX, su historia y mejor forma de cultivo, a las que se añaden un índice. Editado por John Lindley, catedrático de Botánica del University Collegede Londres, fue publicado en Londres por James Ridway and sons en 1829.

Edward’s Botanical Register.Volume XV.pdf

Como es habitual en nuestros posts, les dejamos el enlace al pdf [41MB] bajo la ilustración para que aquellos que estén interesados en hojear el volumen lo puedan hacer tranquilamente, así como los enlaces a los volúmenes de la colección ya publicados en otros posts.

03.08.18: Edward’s Botanical Register. Volume I.pdf
27.08.18: Edward’s Botanical Register. Volume II.pdf
10.09.18Edward’s Botanical Register. Volume III.pdf
17.09.18Edward’s Botanical Register. Volume IV.pdf
24.09.18:Edward’s Botanical Register. Volume V.pdf
08.10.18Edward’s Botanical Register. Vololume VI.pdf
15.10.18Edward’s Botanical Register. Volume VII.pdf
22.10.18Edward’s Botanical Register. Volume VIII.pdf
29.10.18Edward’s Botanical Register. Volume IX.pdf
05.11.18Edward’s Botanical Register. Volume X.pdf
16.07.18Edward’s Botanical Register. Volume XVI.pd

11 de noviembre del 18

11/11/2018 § Deja un comentario

Franz Xaver Wolfgang Mozart fue un compositor de música clásica, pianista, director de orquesta y profesor austríaco, el menor de los dos hijos que sobrevivieron a su padre, el reconocido músico Wolfgang Amadeus Mozart. Fue así llamado en honor a su padre y al estudiante y amigo más cercano a éste, Franz Xaver Süssmayr quien terminó el Requiem incompleto de Mozart.

Franz Xaver Wolfgang nació el 26 de junio de 1791, cinco meses antes de la muerte de su padre, pero pasó toda su vida a su sombra, a quien nunca pudo conocer.

Desde pequeño su madre fomentó su talento musical y lo confió a distintos maestros, como Hummel, Vogler, Salieri y Johann Georg Albrechtsberger, entre otros. Aprendió a tocar el piano y el violín, y como su padre, empezó a componer a una edad temprana.

Franz Xaver se convirtió en músico profesional y disfrutó de un éxito moderado tanto como profesor como en sus actuaciones. Al contrario de su padre, era introvertido y muy dado a la autocrítica. Solía menospreciar su propio talento y temía que todo lo que pudiera hacer iba a ser comparado con lo que su padre había hecho.

Su primer concierto de piano lo dio en 1805 cuando contaba 14 años. Necesitando algún dinero, en 1808 viajó a Leópolis, donde estuvo impartiendo lecciones de música a las hijas del conde Baworowski. Aunque el trabajo estaba bien pagado, Franz se sentía solo en la ciudad de Pidkamen, cerca de Rohatyn, así que en 1809 aceptó una oferta del representante imperial, von Janiszewski, para enseñar música a sus hijas en la ciudad de Burshtyn. Además de esta actividad, dio conciertos en dicha localidad, tocando sus propias obras, así como las de su padre. Estos conciertos le permitieron conocer y relacionarse con la gente más importante de la zona.

Tras dos años en Burshtyn, se trasladó a Leópolis, donde fue profesor y dio también conciertos. Entre 1826 y 1829, fue director del coro de Santa Cecillia, que estaba constituido por 400 cantantes no profesionales. En 1826, dirigió el Réquiem de su padre durante un concierto en la catedral de la Iglesia Ortodoxa de Grecia de San Jorge. Desde su coro, creó la hermandad musical de Santa Cecillia, siendo la primera escuela de música en Leópolis. Viajó por lo que hoy se conoce como Ucrania.

En 1821, cuando tenía 30 años, su tía paterna Maria Anna MozartNannerl, lo visitó cuando ella tenía 70 años y se alegró al notar que él era feliz tocando el piano como su padre.

En 1838 se fue a Viena y luego a Salzburgo, donde fue elegido para dirigir el Mozarteum. Desde 1841, enseñó al pianista Ernst Pauer. Murió el 29 de julio de 1844 en Karlsbad, donde está enterrado.

La sombra de su padre estuvo sobre él incluso tras su muerte. El epitafio de su tumba reza: El nombre de su padre sea su epitafio, como su veneración por él fue la esencia de su vida.

Fuente: Franz Xaver Wolfgang Mozart

10 de noviembre del 18

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Disfruten del sábado relajado, disfruten de la tranquilidad del fin de semana. Disfruten del tiempo, disfruten de la vida.