21 de septiembre del 17

21/09/2017 § Deja un comentario

Es este un invento especialmente pensado para hombres solteros torpes o cortos de vista. O para aquellos que fueron educados en otros tiempos y no se valen solos.

El enhebrador de agujas es un sencillo dispositivo plastico que facilita el enhebrado de agujas, aun en condiciones de vision disminuida o manos temblorosas.

Aunque ya lo dice el refrán, costurero que cose sin dedal, cose poco y cose mal.

Anuncios

20 de septiembre del 17

20/09/2017 § Deja un comentario

En 1960, Ivan Bell, un profesor de inglés afincado en Tokio, tras oír hablar del Proyecto Ozma, cuya finalidad era detectar posibles mensajes procedentes del espacio, concibió un mensaje interplanetario con 24 símbolos, que el diario japonés Japan Times publicó en enero de ese año, desafiando a sus lectores a que lo descifraran.

Este es el mensaje interplanetario de Ivan Bell:
A.B.C.D.E.F.G.H.I.J.K.L.M.N.P.Q.R.S. T.U.V.W.Y.Z
AA, B; AAA, C; AAAA, D; AAAAA, E; AAAAAA, F; AAAAAAA, G; AAAAAAAA, H; AAAAAAAAA, I; AAAAAAAAAA, J;
AKALB; AKAKALC; AKAKAKALD; AKALB; BKALC; CKALD; DKALE; BKELG; GLEKB; FKDLJ; JLFKD.
CMALB; DMALC; IMGLB.
CKNLC; HKNLH; DMDLN; EMELN.
JLAN; JKALAA; JKBLAB; AAKALAB; JKJLBN; JKJKJKJKLCN; FNKGLFG.
BPCLF; EPBLJ; FPJLFN.
FQBLC; JQBLE; FNQFLJ.
CRBLI; BRELCB.
JPJLJRBLSLANN; JPJPJLJRCLTLANNN; JPSLT; JPTLJRD.
AQJLU; UQJLAQSLV.
ULWA; UPBLWB; AWDMALWDLDPU; VLWNA; VPCLWNC; VQJLWNNA; VQSLWNNNA; JPEWFGHLEFWGH; SPEWFGHLEFGWH.
GIWIHYHN; TKCYT; ZYCWADAF.
DPZPWNNIBRCQC.

Se supone a los extraterrestres seres con inteligencia superior, cuando no es necesaria para resolver el mensaje. Tan solo hay que concentrarse y pensar un poco. Y sin embargo es realmente sencillo y maravilloso.

Esto es lo que significa cada símbolo.
A: 1
B: 2
C: 3
D: 4
E: 5
F: 6
G: 7
H: 8
I: 9
J: 10
K: +, símbolo de suma
L: =, símbolo de igual
M: -, símbolo de resta
N: 0, número cero
P: x, símbolo de multiplicación
Q: :, símbolo de la división
R: xa, potencia, elevado a
S: 100, cien
T: 1.000, mil
U: 0,1, un décimo
V: 0,01, un centésimo
W:, coma o símbolo de decimal
Y: aproximadamente igual a
Z: p, el número pi

El mensaje está escrito sin que quien lo lea necesite saber nada. No necesita conocer ninguna letra, ningún número ni ningún símbolo. Todo lo que se requiere por parte de quien lo lea es que sea capaz de razonar. Los símbolos elegidos fueron tomados al azar. Se pudo haber seleccionado cualquier otro grupo de jeroglíficos. O sea, ni el mensaje ni el lenguaje dependen de los símbolos elegidos.

Una vez aclarado esto, el mensaje se podría leer como una sucesión de digitos: (4/3).p.(0,0092)3

Aquí, lo que conviene agregar es que si uno quiere calcular el volumen de una esfera de radio R, entonces la fórmula que sirve es (4/3).p.R3. La validez de esta fórmula es independiente de quien lea el mensaje. Se usa la constante p o pi cuyo valor tampoco depende de la escritura que se elija, sino que es una constante que resulta del cociente entre el perímetro de una circunferencia y su diámetro. Ahora bien: ¿de dónde aparece el número 0,0092?

El objetivo del mensaje es advertirle a quien lo lea que fue enviado desde la Tierra. ¿Cómo decírselo? Uno no podría decirle que la Tierra tiene un diámetro aproximado de 12.750 kilómetros porque no hay forma de indicarle la unidad de medida, en este caso los kilómetros. El receptor del mensaje no tiene el dato de lo que es un kilómetro, una milla… nada. Hay que mandarlo sin usar ninguna medida ¿Cómo hacerlo?

Y aquí está la gran idea. Como no hay forma de decirle cuál es el diámetro de la Tierra ni el diámetro del Sol y no puede usar ninguna unidad de medida, entonces a lo que se puede apelar es a hablarle de la relación que hay entre ambos. Es decir, por ejemplo: el diámetro del Sol, 1.3920.000 kilómetros, es muy aproximadamente 100 veces más grande que el de la Tierra. Y de todos los planetas, el único que guarda esa proporción con respecto al Sol es justamente la Tierra. Es decir, el diámetro de la Tierra es casi una centésima parte del diámetro del Sol. Y ese número es otra vez, aproximadamente 0,0092.

Es decir, el mensaje que  se está mandando a quien lo pueda leer es: Te estoy mandando este mensaje desde una esfera cuyo diámetro es cien veces más pequeño que el del Sol

Leído en:
Mensaje interplanetario de Ivan Bell
Mensaje interplanetario

 

19 de septiembre del 17

19/09/2017 § Deja un comentario

El Great Eastern fue con diferencia el barco más grande de su época. Diseñado por el ingeniero Isambard Brunel para transportar a nada menos que 4000 pasajeros entre Inglaterra y Australia, medía más de 200 metros de largo y 25 de ancho y desplazaba unas 32000 toneladas. Sus artífices lograron completar con éxito el desafío que suponía la construcción de un navío de estas características en pleno siglo XIX. Sin embargo, no pudieron evitar que naciese tocado por la mala suerte.

La racha de accidentes y desgracias que rodearon al Great Eastern comenzó ya en los astilleros de Mirwall, en Londres, mientras el sueño de Brunel se convertía en una sólida realidad de hierro y acero. El primero y según la leyenda la causa de los demás, fue la desaparición de uno de los operarios, un remachador, mientras trabajaba en el interior del coloso. A pesar de que se le buscó con ahínco nadie encontró rastro de él.

Desde aquel momento, y durante los 27 años de vida útil del navío, retumbó por su casco el misterioso sonido de unos martillazos de procedencia desconocida que se iban y volvían en determinadas ocasiones, según afirmaron varios testigos, entre ellos uno de los capitanes del barco.

Su viaje de prueba, que tuvo lugar en 1859 terminó en tragedia al estallar una de las calderas matando a cinco personas. Brunel, que arrastraba unos problemas de salud, moría a los pocos días de enterarse de la noticia. Unos años antes el otro promotor del proyecto, el constructor del barco, John Scott Russell había dado en quiebra.

La posterior existencia del buque tampoco sería demasiado afortunada. Todas sus travesías estarían marcadas por los retrasos, las tormentas y los accidentes, el más grave la colisión contra un escollo sumergido cerca de Nueva York. Dado que nunca logró llenar las 4000 plazas del pasaje, la compañía propietaria, ahogada por las deudas, se vio obligada en 1864 a malvenderlo a cambio de una cantidad irrisoria.

El navío fue empleado a partir de entonces para tareas no relacionadas con el transporte de pasajeros. En 1865 se le reutilizó como carguero durante las operaciones de tendido del primer cable transoceánico. Su participación en la empresa fue tan accidentada como el resto de su trayectoria.

Finalmente, en 1885 fue remolcado a los astilleros de Liverpool, trayecto durante el cual casi se hundió, para ser desmantelado tras llegar sus dueños a la conclusión de que valía más a trozos que entero. Pero el Great Eastern aún guardaba una pequeña sorpresa en su interior.

Se dice que en 1889 los operarios que trabajaban desguazando el gigante de hierro encontraron un esqueleto emparedado entre dos de los cascos de la nave. Junto a él, una bolsa de herramientas oxidadas y otra con remaches metálicos.

El emparedamiento del remachador explica la fatal maldición que persiguió al Great Eastern. No habría que olvidar tampoco el hecho de que el diseño, la construcción y el manejo de un barco de su tamaño no tenían precedentes, por lo que es probable que no todo funcionase como se había imaginado al principio.

Leído en: Historias de barcos con fantasma

18 de septiembre del 17

18/09/2017 § Deja un comentario

Seguimos con la colección de dibujos de Dicotiledonias conocida como los Watercolorsketches, que comenzamos a publicar hace dos semanas. Se compone este nuevo cuaderno de casi 60 nuevos bocetos realizados durante la última década del siglo XIX por Helen Sharp.

Watercolorsketches.04

Repetimos que este trabajo, al permitir apreciar el desarrollo de la ilustración, puede ayudar al aprendizaje del oficio a los aficionados al croquis botánico.

Cuadernos de la colección publicados previamente:
04.09.17: Watercolorsketches.01
11.09.17: Watercolorsketches.02

17 de septiembre del 17

17/09/2017 § Deja un comentario

Hemos estado muy tranquilitos todo el verano. Ha llegado el momento de mirar hacia delante y escuchar un poco de música de nuestros días. Hoy les ofrecemos la obra de Georg Friedrich Haas, nacido en Austria, en Graz, el 16 de agosto de 1953, un compositor de los más importantes de su generación adscrito a la corriente de música espectral.

Georg Friedrich Haas creció en Tschagguns y estudió música en la Musikhochschule de Graz, composición con Gösta Neuwirth e Ivan Eröd y piano con Doris Wolf. Desde 1978 ha sido profesor en la Hochschule como instructor y desde 1989 como profesor asociado en contrapunto, técnicas de composición contemporáneas, análisis e introducción a la música microtonal.

Haas completó dos años de estudios de postgrado en la Hochschule für Musik de Viena con Friedrich Cerha, participó en el Darmstädter Ferienkursea los años 1980 1988 y 1990, e hizo el curso de música de computadora del IRCAM en 1991. Recibió una beca del Festival de Salzburgo en el 1992, fue galardonado con el Sandoz Prize en 1992 y recibió una ayuda musical del Ministerio Nacional de Ciencia, Investigación y Cultura en 1995. Desde el año 2005 ha dictado conferencias en la Hochshule de Basilea

El estilo de Haas recuerda a György Ligeti por su uso de la micropolifonía, los microintervalos y la explotación de la serie de sobretonos. Sus obras han sido programadas en los más importantes festivales: Wien Modern en Viena, Musikprotokoll en Graz, Witten, Huddersfield, Royaumont, Bienal de Venecia, Festival d’Automne de París, así como en el Darmstädter Ferienkurse. Es miembro fundador del colectivo de compositores de Graz Die andere Seite. Vive en Viena y compone en un chalet en Fischbach, Estiria.

Entre los premios que ha ganado están el Premio de Composición Sinfónica de SWR 2010, el Premio de la Música de la Ciudad de Viena 2012 y el Premio de la Música de Salzburgo de 2013.

Documentación: Georg Friedrich Haas

16 de septiembre del 17

16/09/2017 § Deja un comentario

Hoy un corto muy corto. Y decimos corto porque es breve y porque es muy peliculero. O sea, dos veces corto, o dos veces breve. Y como dicen que si breve, dos veces bueno, esta película es cuatro veces bueno. Lo dejamos ahí.

Esta película se proyecta en este blog gracias a la gentileza de la mejor farmacia del mundo, la nuestra. Perdón, la que nos atiende.

15 de septiembre del 17

15/09/2017 § Deja un comentario

En 1980 un grupo de investigadores liderados por el físico de origen español Luis Álvarez, su hijo el geólogo Walter Álvarez y otros colaboradores descubrieron, en las muestras tomadas por todo el mundo de las capas intermedias entre los períodos Cretácico y Terciario de hace 65 millones de años, una concentración de iridio cientos de veces más alta que lo normal.

Plantearon la así llamada hipótesis Álvarez o hipótesis de Álvarez, conforme a la cual la extinción de los dinosaurios y de muchas otras formas de vida habría sido causada por el impacto de un gran meteorito contra la superficie de la Tierra hace 65 millones de años.

Para demostrar esta hipótesis, las investigaciones se centraron en encontrar una capa en la corteza de la Tierra con niveles elevados de iridio. por ser generalmente más altos en asteroides y otros objetos extraterrestres. La evidencia del iridio fue descubierta anteriormente al descubrimiento del cráter de Chicxulub. Actualmente esta hipótesis es la más aceptada aunque plantea dudas.

La teoría o hipótesis de los múltiples impactos es otro de los escenarios planteados como posible causa de la extinción masiva del Cretácico-Terciario. La teoría guarda un parecido a la presentada por los Álvarez, ya que también dice que la causa de la extinción habría sido la colisión de un objeto extraterreste con la tierra, pero plantea dos escenarios.

Expone que múltiples meteoritos colisionaron con la tierra, o bien, que un solo meteorito o asteroide que se fragmentó en varias partes al entrar en contacto con la tierra, siendo el impacto que causó el cráter de Chicxulub uno de ellos. Otros posibles escenarios de impacto serían el cráter Silverpit y el cráter Shiva, en cuya formación pudo haberse producido un ascenso del manto terrestre a través de la fractura, explicando el origen geológico de los Traps del Deccán. El impacto podría haber sido parecido al ocurrido entre el cometa Shoemaker-Levy 9 con Júpiter.

Archibald y Fastovsky propusieron en 2004, un escenario que combina tres causas principales: la actividad volcánica, la disminución del nivel del mar y el impacto de un objeto contra la tierra. En este escenario, las especies tanto marinas como terrestres ya tenían serios problemas causados por los cambios climáticos y por la pérdida del hábitat. Así, al ser los dinosaurios los animales más grandes, fueron los primeros en ser afectados.

Al mismo tiempo, el polvo y gases producto de la actividad volcánica enfriaron y secaron grandes áreas del planeta. En medio de este ambiente de tensión y estrés para la naturaleza, llegó el impacto de un meteorito, lo que causó el colapso de las especies que utilizaban la fotosíntesis, que son la base de la cadena alimenticia, por lo que toda la cadena colapsó. La mayor diferencia entre esta hipótesis con las otras que tratan solo una causa es que expone que las especies ya se encontraban luchando por su supervivencia antes del impacto, lo que debilitó severamente su capacidad de reacción y recuperación.

Leído en: Extinción masiva del Cretácico-Paleógeno.